El despertar de la fabricación artesanal del chocolate en Villajoyosa

Nuestra amiga, Lola Carbonell Beviá, ha realizado este gran trabajo de investigación de los inicios de la producción del chocolate en nuestra localidad, Villajoyosa, y nos ha permitido compartirlo en nuestro blog para que podáis consultarlo y saber más de nuestra historia. Solo podemos darle las gracias y que disfrutéis con su lectura.

El despertar de la fabricación artesanal del chocolate en Villajoyosa: la expansión del chocolate en «ladrillo» y, su comercialización (1850-1900)

La bebida del chocolate llegó a España a raíz de la conquista de América, siendo el primer cargamento importante el que zarpó desde la colonia mexicana de Veracruz hacia el puerto de Sevilla, en el año 1585 (1).

Paralelamente, el consumo de chocolate se fue incrementando tanto entre las élites de las posesiones españolas en Centroamérica, como en España entre la realeza y nobleza, fundamentalmente, aunque con posterioridad se extendió a todas las clases sociales en el siglo XVII (2), teniendo durante muchos años exclusividad española (3).

El chocolate se preparaba y servía líquido, caliente y espeso, entre el clero español del siglo XVII (4).

También fue una forma de agasajo entre la nobleza española y europea, que era servido caliente, a la hora de la merienda y, acompañado con bizcochos y otros dulces para mojar, si se tomaba en invierno (5). Por el contrario, durante el verano se tomaba frío, servido junto a un «búcaro de nieve» (6).

Su consumo estuvo tan extendido en el siglo XVII, que hasta se tomaba entre las damas de la nobleza española en horario de misa, ritual que fue prohibido por la Iglesia (7).

En Francia, la costumbre de tomar chocolate, la exportó la infanta Ana de Austria, hija de Felipe III, cuando contrajo matrimonio con el rey Luís XIII (8).

Durante el siglo XVII hubo variedades de chocolate líquido para tomar. Los monjes españoles lo elaboraban mezclado con agua, anís, canela, avellanas, almendra y azúcar (9). La leche fue incorporada al chocolate en el siglo XVIII, en Inglaterra (10). También se preparaba con vino y cerveza añadida (11). Con agua, azúcar o miel y especies (12). Y con vainilla, canela y anís, como bebida favorita de los españoles en México (13).

Tan introducido estaba el chocolate en la sociedad española que fue empleado como medicamento y reconstituyente (14), revigorizante y fortificante (15), recetado por los médicos para los enfermos de tisis y de consunción (16); para promover el apetito (17); quitar la calentura (18); como remedio estomacal (19); es bueno para la gota (20); «fortalece y corrobora el color natural, engendra sangre más espirituosa, vivifíca la sustancia del corazón, disipa los flatos, quita las obstrucciones, corrobora el estómago, despierta el apetito, que es señal de salud para los que lo toman: aumenta la virilidad, retarda las canas, dilata la vida hasta la decrepitud y, a qualquiera edad, aún la más tierna, se puede dar» (21).

Los médicos recomendaban que el chocolate utilizado como medicamento debía de prepararse, en primer lugar, cortando trocitos de las pastillas o rollos de chocolate, e introduciéndolos en la chocolatera con agua fría expresamente, mientras se batía y, desleía (22).

Por lo tanto, el consumo del chocolate en el siglo XVIII y primer cuarto del siglo XIX fue exclusivamente líquido, bien como medicamento o como golosina, comercializado en forma de pastillas, rollos (23) y, polvo, a partir de 1828 (24).

Desde el año 1606, una reducida cantidad del cacao comercializado hacia España procedía de Venezuela (25). A partir de 1621, las exportaciones se regularizaron (26), alcanzando un aumento del volumen en 1631 (27), estabilizándose hacia 1650 con 250 toneladas anuales (28).

Fue bajo el reinado de Carlos III, cuando se creó la «Real Compañía Guipuzcoana de Caracas«, aprobada por la «Corona«, mediante «Real Cédula» de 25 de septiembre de 1728, que se ocupaba de que los comerciantes vascos gestionaran en régimen de monopolio la comercialización del chocolate desde Venezuela, hasta las tiendas de ultramarinos españolas (29), ofreciendo precios más bajos a los ofrecidos por los particulares (30).

Durante los siglos XVIII y XIX, el cacao procedía también de otros centros productores americanos como Soconusco, en América Central; Guayaquil, en el Ecuador y las regiones costaneras del norte de Venezuela (31).

En el siglo XVIII, el cacao llegaba a España al puerto de Alicante. Allí era descargado y transformado en chocolate, para posteriormente ser transportado, por arrieros hasta los puntos de entrega.

Gracias al Archivo de Protocolos Notariales «Vicente Ibáñez Orts» de Benidorm, se tiene constancia de la existencia en el año 1744, del oficio de arriero realizado por Joseph Soriano, quién recogió una carga consistente en 40 libras de chocolate, fabricado en la ciudad de Alicante, para llevarlo hasta la ciudad valenciana de Xàtiva (32).

Muy posiblemente, Joseph Soriano fuera de Villajoyosa, puesto que dicho apellido existe desde hace varios siglos en esta población.

6.1. El oficio de arriero en Villajoyosa

Se tiene constancia de que el oficio de arriero existía en Villajoyosa a principios del siglo XVIII (33); y que se dedicaban a desempeñar dicho oficio, los hijos no primogénitos de los agricultores vileros (34).

La primera chocolatería se estableció en Palma de Mallorca en el año 1700 (35).

Hasta el momento los estudios realizados sobre el chocolate se basaban en que en el año 1777, comenzó a procesarse el cacao mecánicamente en Barcelona (36). Y que en 1780 fue abierta la primera fábrica de chocolate en Barcelona (37), siguiendo un proceso totalmente artesanal (38).

Pero la nueva documentación aporta que no fue la provincia de Barcelona la primera en cuanto a la producción artesanal de chocolate, sino que estaba a la par con la ciudad de Alicante, que en el año 1744 fabricaba chocolate y lo vendía en Xátiva.

A partir del año 1821, el comercio del cacao se estableció en África Occidental y, concretamente a partir de 1890 en Guinea Ecuatorial, convirtiéndose África en el siglo XX, en la mayor región productora del mundo, siendo la década de 1920 el periodo cronológico en el que la producción de cacao africano desplazó totalmente al cacao americano, siendo el punto de mayor producción el país de Ghana, que se mantuvo como líder hasta la década de 1970 (39).

Parece ser que no hay una fecha concreta para la invención del chocolate sólido en tabletas. Se aportan varias fechas:

  • 1830, para la creación británica de la tableta (40).
  • 1840, para la creación británica de la tableta (41).
  • 1842, para la creación británica del chocolate para comer, por el inglés John Cadbury (42).
  • 1847, para la creación del chocolate bajo forma sólida (43).
  • 1875, Daniel Peter inventó el método para hacer chocolate con leche popularizada en la década de 1880 (44) en Suiza, las barras de chocolate con leche (45).

La provincia de Barcelona continuó siendo puntera en el campo de la fabricación artesanal de chocolate, en cuyo proceso se pasaba por:

  • Tueste, descascarillado y molido del cacao, mezclándolo posteriormente con canela, vainilla y azúcar.
  • Mezclado de los ingredientes en una vasija de cobre.
  • Se servía caliente, de la chocolatera a las jícaras (46).

Durante el siglo XIX, el propio chocolatero era quién lo producía y lo vendía. Parece ser que los chocolateros catalanes recorrían España con su metate, para fabricarlo allí donde lo necesitasen (47).

10.1. El oficio de chocolatero en Villajoyosa

Actualmente existen varias hipótesis sobre la creación del oficio de chocolatero en Villajoyosa.

  1. La primera hipótesis partió del bibliotecario de Villajoyosa en la década de los años 1980. José Payá Nicolau se basó en una documentación procedente del doctor Guardiola Fuster, datada cronológicamente entre 1722 y 1860. Según Payá Nicolau, basándose en dicha documentación, señaló que en el año 1810 llegó un chocolatero napolitano (48) a Villajoyosa, que fue el que introdujo la profesión y la fabricación de chocolate (49), por medio de la aportación de la primera piedra de moler chocolate (50). Ahora bien, la hipótesis puede ser cierta porque el chocolate se introdujo en Italia en el año 1606 (51), debido a que el comercio del chocolate en España era tan extenso, que al no poder abarcarlo en su totalidad, fue Italia la que abasteció la demanda de chocolate, a la que España no podía llegar (52).
  2. La segunda hipótesis resulta mucho más que acertada, ya que aparece reflejada en la obra de «Madoz«, conocedor de primera mano de la información que aportó en su «Diccionario«, que fueron los hijos segundogénitos de los agricultores vileros los que se dedicaron profesionalmente al oficio de la arriería, comerciando con grano y especias (53). Como se ha visto en el punto 6 de este libro, en el año 1744 hubo un arriero llamado Joseph Soriano que recogía el chocolate de Alicante para llevarlo a Xàtiva. Este hecho significa que el arriero apellidado Soriano pudo haber sido oriundo de Villajoyosa, puesto que dicho apellido existía en La Vila Joiosa en el siglo XVIII y XIX. Por lo tanto, puede ser mucho más que seguro, que los arrieros vileros tuvieron contacto con el transporte de chocolate en el siglo XVIII y principios del XIX y, fueron los introductores del oficio de chocolatero en Villajoyosa.
  3. Podría haberse producido que los vileros segundogénitos trabajasen en la arriería comerciando con chocolate de otras zonas y, que paralelamente, a partir del año 1810, el napolitano que llegó a Villajoyosa fuese el introductor del metate para la elaboración artesanal del chocolate, de modo que los vileros que ya participaban en el comercio de la venta de chocolate para otras empresas, compraran sus propias piedras de moler para pasar de ser arrieros vendedores de chocolate de empresas foráneas, a productores de chocolate y, vendedores de su propio chocolate, durante sus recorridos por el territorio español, que ya conocían perfectamente, debido a su oficio de arriero.
10.2. La elaboración del chocolate a la piedra en Villajoyosa

La fabricación del chocolate en Villajoyosa existía ya en 1840 (54), fue fundada por Agustín Vinaches (55).

18 años más tarde, en 1858, la incorporación de piedras de moler, o metates en Villajoyosa, pasa a 22 (56). En dos años, es decir de 1858 a 1860, se pasa de 22 a 38 piedras de moler chocolate (57).

Es decir que tuvo que ser un negocio rentable para que en tan pocos años se iniciara la fabricación y, existiera un alto número de chocolateros de oficio, debido a que se podía compaginar con otros oficios como el de agricultor y el de arriero, suponiendo un sobresueldo para la familia (58). Por ello, Madoz, no llegó a considerarlo una industria, sino un trabajo familiar (59).

Los metates o piedras para moler chocolate podían ser alquilados o compradas, según la economía del productor (60).

En un primer momento, el chocolatero decimonónico utilizaba su propia vivienda para la elaboración del chocolate, bien en la parte trasera de la casa (61), o bien en pequeños obradores contiguos a la vivienda (62), o en los fondos de la casa (63).

Los pasos para la elaboración del chocolate en el siglo XIX consistía en (64):

  • Tostar el grano.
  • Triturar el grano tostado, mediante el empleo de una piedra cónica denominada metate, que era calentada en su parte convexa por una sartén con carbón.
  • Triturar la canela y vainilla en rama, para aromatizar el chocolate. La operación se llevaba a cabo en un mortero de piedra.
  • Separación de la cascarilla del grano tostado del cacao, mediante sacudidas repetitivas.
  • Remover la pasta del chocolate y cortarla en pastillas.
  • Pesar y envolver las pastillas.

El trabajo más duro y pesado para el chocolatero fue el de triturar el cacao en el metate, pues requería un gran esfuerzo físico «a brazo«, al tener que manejar con destreza un rodillo de piedra denominado «corró«, que era el que frotaba bajo presión el cacao encima de la parte cóncava del metate (65).

El tipo de chocolate elaborado artesanalmente en Villajoyosa era denominado coloquialmente «a la piedra«, por el lugar donde se trituraba, una piedra de granito también llamada metate (66).

10.3. Itinerarios comerciales decimonónicos: la venta del chocolate a la piedra, en «ladrillos»

Los chocolateros de Villajoyosa comercializaban el chocolate en pastillas que tenían un peso de 425 gramos (67) y, que denominaban «ladrillos».

Durante la segunda mitad del siglo XIX, el transporte se hacía a lomos de mulos por los arrieros siguiendo la tradición dieciochesca y decimonónica, de la primera mitad del siglo XIX (68); o bien en un carro tirado por una caballería. En el año 1860, había 26 carros que se ocupaban del transporte del chocolate por las rutas comerciales nacionales (69).

Los itinerarios comerciales donde llegaban los chocolateros-arrieros vileros fueron los siguientes (70):

  • Águilas (Provincia de Murcia).
  • Granada (Provincia de Granada. Andalucía).
  • Sierra de Segura (Provincia de Jaén. Andalucía).
  • Sierra de Alcaraz (Provincia Jaén. Andalucía).
  • Mancha de Albacete (Castilla-La Mancha).
  • Sierra de Enguera (Provincia de Valencia. Comunidad Valenciana).
  • Utiel (Provincia de Valencia. Comunidad Valenciana).
  • Ribera Baja (Provincia de Valencia. Comunidad Valenciana).
  • Huerta de Gandía (Provincia de Valencia. Comunidad Valenciana).
  • Marquesado de Denia (Provincia de Alicante. Comunidad Valenciana).

De la gran cantidad de chocolateros que surgieron en el siglo XIX y aumentaron numerosamente en el siglo XX, tan solo tres familias, son las que han pervivido en el siglo XXI y, que son: «Chocolates Pérez«, «Chocolates Valor» y, «Chocolates Clavileño«.

Las tres familias de chocolateros se iniciaron en el oficio de chocolatero en la segunda mitad del siglo XIX. Y las tres empresas fueron fundadas en el último cuarto del siglo XIX: En el año 1881 para «Chocolates Valor«; en 1882 para «Chocolates Clavileño» y, en 1892 para «Chocolates Pérez«.

11.1. Ginés Pérez Llinares: Chocolates Pérez (1892)

Aunque a priori, la empresa «Chocolates Pérez» se fundó en el año 1892, fue la primera de las tres empresas actuales cuyo origen chocolatero fue mucho más antiguo, iniciándose con la figura de Ginés Pérez Llinares, nacido en 1836 y fallecido en 1878.

La saga de la familia Pérez comenzó con el matrimonio formado por Ginés Pérez y Hermenegilda Pérez Esquerdo. Ella, Hermenegilda, era hija de Jaime Pérez y Vicenta Esquerdo. Y nació en el año 1818 y, murió en 1895 de tisis pulmonar, el día 5 de marzo, a los 77 años (71).

Del fruto de la unión del matrimonio nació Ginés Pérez, que de adulto casó con Hermenegilda Llinares. Estos fueron los padres de Ginés Pérez Llinares, un niño que vino al mundo en Villajoyosa en el año 1836. De adulto se dedicó al oficio de jornalero. Contrajo matrimonio con Vicenta Pérez Pérez, con la que tuvo varios hijos, una niña y dos niños. Murió joven, a la edad de 42 años, dejando viuda y dos hijos, que se tenga certeza con toda seguridad. La hidropesía fue la enfermedad que le produjo la muerte. Y murió sin testar en 1878 (72).

El primero de los vástagos de Ginés Pérez Llinares y de su esposa Vicenta Pérez Pérez fue una niña nacida a las ocho de la mañana del 14 de junio de 1866, a la que bautizaron con el nombre de Hermenegilda Pérez Pérez y, fue apadrinada por Gaspar Pérez y Rosa Pérez.

El segundo de los hijos fue un varón llamado Ginés Pérez Pérez (74) y, el tercero y último de los hijos fue otro varón llamado Gaspar Pérez Pérez, nacido en el año 1873, el cual quedó huérfano de padre a los cinco años (75).

Ginés Pérez Llinares se dedicó al oficio de chocolatero conjuntamente con el de jornalero y, vendía el chocolate que fabricado por la Marina Baja. Su casa estaba en el campo de Villajoyosa cercana a la actual fábrica de «Chocolates Pérez» (76).

Al estar relacionado con el oficio de chocolatero y, morir a una temprana edad Ginés Pérez Llinares, sus hijos Ginés y Gaspar, continuaron con el oficio que conocían, el de chocolatero.

Ginés Pérez Pérez abrió una fábrica cerca de la partida del Charquet, -denominación de la partida donde estaba la primitiva casa y fábrica de Gaspar Pérez Pérez- y, de los cuatro hijos que tuvo, dos se dedicaron a la pesca y los otros dos continuaron con el oficio de chocolatero de su padre (77).

Gaspar Pérez Pérez fundó en el año 1892 la empresa de su propiedad «Chocolates Pérez«, con 19 años, estableciéndose en la partida del Charquet nº 77, que fue la vivienda donde vivió, utilizó como obrador de chocolate y, murió, el día 18 de octubre de 1950, a las cinco de la tarde, a consecuencia de uremia. Fue enterrado en el cementerio de Villajoyosa el 19 de octubre (78).

El metate de Gaspar Pérez Pérez se encuentra actualmente en el museo de «Chocolates Valor» (79).

Durante la primera mitad del siglo XX, el cacao que compraba Gaspar Pérez Pérez para hacer su chocolate provenía de Guinea Ecuatorial y cuyo precio tenía que pagar por anticipado para que se lo sirvieran, desde el puerto de Valencia (80).

Gaspar Pérez Pérez fue apodado «Santo» (81) y, todavía se conoce a la curva de la carretera secundaria que rodea su vivienda por la «curva del Santo«.

Gaspar Pérez Pérez inició la comercialización de su chocolate en la ciudad de Valdepeñas (Ciudad Real) (82), lugar donde vivía una hermana de él propietaria de una posada, Hermenegilda Pérez Pérez, nacida en 1866. Aprovechaba la visita a su hermana para vender la producción de su chocolate con un mulo y un carro de su propiedad, acompañándole Juan Lloret Pérez, que fue el padrino del actual gerente de «Chocolates Pérez» Gaspar Pérez Esquerdo (83).

El viaje en carro hasta Castilla-La Mancha tenía una duración de tres semanas, debiendo sortear las inclemencias del tiempo para que el chocolate llegara en condiciones óptimas al punto de destino. Si el viaje se hacía en verano, debían circular por los caminos con nocturnidad, para que no se deshiciera el chocolate (84), puesto que el mismo se derrite por encima de 28º C, alterando su aspecto, que aunque no es inadecuado para su consumo, sí que afecta al placer de su degustación (85). Por ello, los chocolateros y, en el caso de Gaspar Pérez Pérez, mayoritariamente concentraban la producción entre el otoño e invierno y la vendían para Navidad.

Gaspar Pérez Pérez contrajo matrimonio con María Soriano Vinaches, pero su esposa no se dedicó a la fabricación de chocolate, sino a atender a la familia, excepto en ocasiones que vendía el chocolate por libras cuando alguien iba a comprarlo a su casa (86).

De la unión matrimonial entre Gaspar Pérez Pérez y María Soriano Vinaches, nacieron dos niños que fueron llamados Ginés Pérez Soriano, nacido en 1909 y, Tomás Pérez Soriano, nacido en 1919.

Gaspar Pérez Pérez tuvo a su primer hijo varón Ginés, a la edad de 27 años; mientras que su segunda hijo Tomás nació cuando Gaspar Pérez Pérez tenía 37 años. Los dos vástagos fueron instruidos en el oficio de chocolateros.

Tomás Pérez Soriano comenzó a trabajar -como chocolatero-, en la empresa de chocolate «Hijos de Marcos Tonda«, que estaba ubicada en la partida «Xovades«. Fue la fábrica más importante que había en Villajoyosa en la primera mitad del siglo XX. Y con posterioridad se incorporó a la fábrica de su padre Gaspar Pérez Pérez.

En la actualidad, la fábrica de «Chocolates Pérez» permanece en activo, siendo cinco los propietarios actuales, de los cuales Gaspar Pérez Esquerdo es el director gerente (87):

  • Pepe Pérez Esquerdo.
  • Gaspar Pérez Esquerdo.
  • Pere Pérez Adrover.
  • María Pérez Adrover.
  • Gaspar Pérez Adrover.

La continuidad de «Chocolates Pérez» está asegurada con nuevas generaciones de chocolateros, como es el caso de Gaspar Pérez Lloret, hijo de Gaspar Pérez Esquerdo y de su esposa Maribel Lloret Llorca; y como es el nieto de estos, un niño de casi tres años llamado Gaspar Pérez Llinares (88).

En la actualidad, «Chocolates Pérez» continúa vendiéndose en la provincia de Alicante y, Ciudad Real. Y además de fabricar su propio chocolate, trabajan para marcas blancas y, para «Turrones Jijona» (89).

11.2. Valeriano López Lloret: Chocolates Valor (1881)

La figura más sobresaliente de la gran empresa que es en la actualidad «Chocolates Valor» fue la de Valeriano López Lloret. Una persona de la que se sabe muy poco sobre su vida. De hecho, en ninguna de las publicaciones de Villajoyosa sobre la industria del chocolate, aparece la fecha de nacimiento y muerte de Valeriano López LLoret.

Está claro que nació en el siglo XIX y, que en el año 1871 decidió comprarse un metate e iniciarse en el oficio de chocolatero (90), siguiendo la tradición de sus antecesores que ejercían como chocolateros en la partida vilera de «La Ermita de San Antonio» (91).

Durante los años 1871 y 1881 Valeriano López Lloret fue chocolatero, constituyendo en este último año su empresa (92).

Valeriano López Lloret, al igual que todos los chocolateros decimonónicos de Villajoyosa, se dedicaba también a vender la producción de chocolate casa por casa desplazándose hasta las provincias de Cuenca, Toledo y, Albacete (93), en un primer momento a caballo (94) y, posteriormente en carro (95).

Era conocido por sus paisanos por «el tío Valor» o «el abuelo valor«, estableciendo se casa y su obrador en «La Ermita» (96) y, siendo el pseudónimo de Valeriano López Lloret el que dio nombre a su empresa «Chocolates Valor» (97).

Consultados los libros de defunciones de la parroquia de «La Asunción«, actualmente custodiados en la parroquia del «Cristo Resucitado«, en junio de 2019, sobre la figura de Valeriano López LLoret, éste no figura en los mismos, durante el periodo de 1885 a 1910. A partir de 1910 faltan libros. Por lo tanto se plantean varias hipótesis:

  1. Que Valeriano López Lloret no muriese en Villajoyosa y, esté registrada su defunción en otra población.
  2. Que Valeriano López Lloret muriese a partir de 1910 y al perderse los libros de defunciones, éste no aparezca.

Visitado en el cementerio la sepultura de familia de la familia López Mayor, los datos de Valeriano López Lloret, no constan en dicha sepultura, porque no hace muchos años que ha sido remodelada. Pero además, gracias a la información facilitada por el sepulturero, Juan Bautista Baldó Solbes, los restos que había en la primitiva sepultura fueron extraídos y colocados en un osario que se encuentra en el subsuelo de la sepultura actual, sin que en dicho osario aparezca ningún nombre (98).

Igualmente consultados los libros de bautismo de la parroquia de «La Asunción«, actualmente custodiados en la parroquia del «Cristo Resucitado«, en junio de 2019, el nombre de Valeriano López Lloret no aparece en el registro parroquial a partir de 1865 en adelante.

Consultado el periodo entre 1865 y 1910, se encuentran solo tres personas apellidadas López Lloret.

La referencia más antigua corresponde a Mariano López Lloret, fallecido en Villajoyosa el 7 de enero de 1879 y, enterrado el 8 de enero de 1879. Era marinero y murió con 22 años. Dice la partida de defunción que sus padres llamados Nadal y Rita, nacieron en Villajoyosa, pero se marcharon a Almería, donde nació Mariano en 1857 (99).

Se desconoce si Mariano López Lloret retornó a Villajoyosa con sus padres y, hermanos, o volvió solo.

Por lo tanto se plantea la siguiente hipótesis: Que Valeriano López Lloret fuese hijo de Nadal y Rita y, naciera en Almería, por eso no aparece su nombre en los libros de bautismo. Y que al retornar, su hermano pequeño que era marinero, falleciera. Por eso Valeriano se buscó un oficio que no tuviera nada que ver con el mar: el de chocolatero.

Una segunda hipótesis es la siguiente: Jaime López Lloret vivió entre 1838 y 1898. De él se sabe que murió con 60 años. Estuvo casado con tres mujeres, siendo la última Magdalena Lloret Soler. Jaime López Lloret fue hijo de Jaime López y María Lloret. Murió a las once de la mañana del 2 febrero de 1898 de hematocefalia y, fue enterrado el día 3 de febrero de 1898 en el cementerio de Villajoyosa. ¿Podría haber sido Valeriano López Lloret, hermano de Jaime y que los padres de Valeriano hubieran sido Jaime López y María Lloret? (100).

Y una tercera hipótesis consistiría en que Valeriano López Lloret fuese hermano de María López Lloret, nacida en 1863 y fallecida el día 7 de octubre de 1888 debido a varices en la vagina y matriz. Fue enterrada el 8 de octubre de 1888 en el cementerio de Villajoyosa. Tenía 25 años al morir y estaba casada con Jaime Mayor. Sus padres fueron Antonio López e Ignacia Lloret (101). ¿Podría ser que Valeriano López Lloret fuera hermano mayor de María López Lloret?

Con el cambio del siglo XIX al XX, pero sin una fecha concreta, la empresa de Valeriano López Lloret pasó a su hijo Vicente López Soler (102), aumentando sus ventas en otros pueblos y provincias en 1916 (103), tales como poblaciones de Cuenca y Toledo, destacando entre otros El Pedernoso, Belmonte, La Osa, Horcajo, Puebla de Alcardete, Villarejo, Tres Juncos, Puebla Almenara, Villanueva de Alcardete y Quintanar de la Orden (104). En 1929, «Chocolates Valor» pasó del carro tirado con caballerías al camión para el transporte del chocolate (105).

Un nuevo cambio en la dirección de la empresa «Chocolates Valor» se produjo al final de la década de los años 1950, con Pedro López Mayor (1919-2016), hijo de Vicente López Soler y, nieto de Valeriano López Mayor (106), siendo el director intelectual y gerente, de la gran expansión de «Chocolates Valor» que se traslada desde «La Ermita» hasta una nueva planta ubicada en la propia población de Villajoyosa en el año 1964 (107).

Tras el fallecimiento de Pedro López Mayor, el actual propietario y director de «Chocolates Valor» es Pedro López, hijo de Pedro López Mayor (108) y, que es el mentor de la gran expansión nacional e internacional de «Chocolates Valor«.

11.3. Jaume Lloret «Martí»: Chocolates Clavileño (1882)

Existe cierta controversia entre el origen de la empresa «Chocolates Clavileño«. Según la información recopilada por Luisa Vinaches, el fundador fue Jaime López y la empresa se creó alrededor del año 1880 (109), siendo el primer mercado de la empresa el de Campos de Criptana, en la comunidad de Castilla-La Mancha (110).

Ahora bien, según la publicidad realizada por la propia empresa «Chocolates Clavileño«, así como por la información aportada por Magdalena López Vinaches, hija de Pedro López Lloret, nieto del fundador y fallecido en 2013 (111), la fundación de «Chocolates Clavileño» tuvo lugar en 1882, por Jaime Lloret «Martí» (112).

Una hipótesis sobre la confusión de nombres del fundador podría ser la siguiente: Que la hija de Jaume Lloret «Martí» fuese Magdalena Lloret Soler, casada en con Jaime López Lloret (1838-1898) (113).

Con tan escasa información sobre el fundador, tras investigar el último cuarto del siglo XIX, en el Archivo Parroquial de la iglesia de «La Asunción«, custodiado actualmente en la parroquia del «Cristo Resucitado«, se intentaron encontrar referencias de Jaime Lloret, pero no se puede asegurar que los certificados de defunción de Jaime Lloret Morales, fallecido en 1897 a consecuencia de hematocefalia, de 70 años de edad (114), coincida con la persona del fundador de «Chocolates Clavileño«. Y lo mismo se puede decir de Jaime Lloret Lloret, fallecido en 1905 de hemorragia cerebral, a los 64 años (115).

Jaume Lloret «Martí» tenía su obrador de chocolate en su propia vivienda. La fábrica estaba ubicada en la calle Colón. En el subterráneo de la casa se fabricaba el chocolate y allí tenían los sacos. Mientras que en la «cambra» se secaba el chocolate.

Las tabletas de chocolate que se vendían en aquella época pesaban 500 gramos, denominado «chocolate de ladrillo» y, se guardaban en botanas hechas de tela de somier, que se utilizaban luego para ir a vender el chocolate casa por casa.

En aquella época se fabricaba chocolate durante todo el año, pero en mayor cantidad en invierno. Cada familia de chocolateros, tenía el mercado acotado y, no se hacían competencia entre ellos.

Jaume Lloret tenía un carro y un mulo con el que iba a vender chocolate por Castilla-La Mancha, especialmente Albacete (116).

Actualmente los objetos que pertenecieron a la fábrica de chocolate de Jaume Lloret «Martí» se encuentran en el museo del chocolate de «Chocolates Clavileño» y, que son los siguientes (117):

  • 1800. Saqueta, botana o coixinera. Servía para repartir las tabletas de chocolate por las distintas casas particulares cogiendo el chocolate de las cajas de madera que transportaban los distintos carros tirados por mulas, una vez hecho el trayecto desde Villajoyosa a los distintos pueblos de Castilla-La Mancha.
  • 1860. Mortero de piedra para moler canela y vainilla. La canela y vainas de vainilla se troceaban y machacaban manualmente en este mortero hasta convertirlo en polvo. Posteriormente se añadía a la masa de chocolate para darle el aroma.
  • 1860. Metate. Molino manual de granito, donde el cacao, una vez tostado enfriado y pelado, era troceado en pequeñas porciones, las cuales se depositaban en esta piedra y se aseguraba que el cacao extrajese la manteca suficiente para después poder amasarlo con el azúcar.
  • 1880. Balanza romana. Utilizada para pesar materias primas en pequeñas partidas de hasta 25 kg.
  • 1880. Balanza de platos de madera. En ella se pesaba tanto materias primas como productos acabados, siempre en pequeñas pesadas. La utilizaban las mujeres.
  • 1880. Artesa de madera. Las almendras o granos de cacao una vez tostadas y enfriadas se frotaban manualmente y se depositaban en esta artesa. Con movimiento de vaivén al aire, lograban separar la cascarilla o piel de los granos de cacao o almendras.
  • 1890. Cedazo. Criba para seleccionar y limpiar los granos de cacao. En este se iba revisando el cacao para limpiarlo de impurezas, -piedras, clavos, restos metálicos, etc., y, a la vez seleccionarlos por tamaño.

En la actualidad son los bisnietos de Jaume Lloret «Martí» los que dirigen la empresa de «Chocolates Clavileño«, una empresa que factura a nivel nacional e internacional y, que posee un amplio mercado.

Este trabajo de investigación pretende dar a conocer quienes fueron las personas iniciadoras de la industria del chocolate con tradición histórica en Villajoyosa, que nacieron en la segunda mitad del siglo XIX, que se han mantenido a lo largo del siglo XX y XXI y, que son: «Chocolates Pérez«, «Chocolates Valor» y «Chocolates Clavileño«.

Aunque a priori, se ha pensado que la empresa más antigua de chocolate de Villajoyosa fue la creada por Valeriano López Lloret en 1881, la realidad es que no fue así.

El primer chocolatero de la saga de chocolateros pertenecientes a la empresa «Chocolates Pérez«, llamado Ginés Pérez Llinares, y nacido en 1836 fue el primigenio, puesto que compaginaba su oficio de jornalero con el de chocolatero, produciendo chocolate que vendía él mismo por los pueblos de la Marina Baja. Tras su muerte en 1878, a los 42 años, el oficio de chocolatero lo continuaron, exclusivamente, sus hijos varones Ginés y Gaspar Pérez Pérez, dinastía que dio origen a dos empresas de chocolate, siendo una de ellas, la de Gaspar Pérez Pérez, fundada en 1892, la que sus sucesores han seguido manteniendo hasta la actualidad.

Por otro lado, la figura del chocolatero Valeriano López Lloret, que dio origen a la gran empresa de ámbito nacional e internacional, dirigida actualmente por Pedro López, el bisnieto de Valeriano López LLoret, es una figura desconocida a nivel personal. Del mismo, tan solo se sabe que ya ejercía el oficio de chocolatero en 1871, diez años antes de la fundación de «Chocolates Valor» en 1881 y, que estaba ligado a la partida de la «Ermita de San Antonio«. Pero su nacimiento y fallecimiento resulta oscuro, debido a que su certificado de nacimiento y defunción, no aparecen en el Archivo Parroquial de Villajoyosa correspondientes a los años consultados 1865-1875 y, durante el periodo 1877-1910 para las defunciones. Y tampoco se puede afirmar que esté enterrado en la sepultura de familia propiedad de la familia López Mayor, puesto que cuando fue remodelada la sepultura por obras, los restos de los anteriores difuntos se extranjeros y colocaron en un osario, sin identificar con nombres y apellidos.

Y por último y más incierto de los tres casos es el correspondiente a Jaume Lloret «Martí«, fundador de «Chocolates Clavileño» en el año 1882, puesto que no hay certeza de los apellidos de este chocolatero entre las dos líneas de investigación seguidas. Por un lado Luisa Vinaches asegura que se llamaba Jaume López Lloret y, por otro Magdalena López Vinaches, bisnieta del fundador asegura y, así es como aparece en los folletos publicitarios de la empresa, que el fundador se llamaba Jaume Lloret, apodado «Martí» y, que el año de fundación de la empresa fue 1882.

En general, se puede decir, que tanto Ginés Pérez Llinares, como Valeriano López Lloret y Jaume Lloret «Martí«, vieron que la producción de chocolate con las llegada de las «piedras de moler» o metates a Villajoyosa a principios del siglo XIX, podía suponer un incremento de su economía familiar y, no dudaron en desarrollar el oficio de chocolatero abarcando desde la producción a la venta directa del producto final.

Los tres chocolateros inculcaron a sus hijos y nietos el futuro del oficio, con la ampliación de capital y mejora de la maquinaria en el siglo XX, hecho que llevó consigo el volumen de la producción y por tanto de las ventas. Sus hijos, nietos y bisnietos han conseguido que las tres empresas fundadas en el siglo XIX, hayan superado todo tipo de incidencias, manteniéndose operativas durante los siglos XX y XXI, siendo actualmente punteras en la especialidad del chocolate, a nivel nacional e internacional.

En el caso de «Chocolates Pérez«, partió de la figura de Ginés Pérez Llinares (1836-1878), padre del fundador de la empresa, Gaspar Pérez Pérez (1873-1950), continuaron con el negocio en el siglo XX, Ginés Pérez Soriano (1909-1988), Tomás Pérez Soriano (1919-1995), hijos del fundador. Continúan con la empresa los cinco propietarios actuales de los que Gaspar Pérez Esquerdo (1950) es el director gerente. Trabaja en la empresa Gaspar Pérez Lloret, tataranieto del fundador. Y es la esperanza del futuro la del niño Gaspar Pérez Llinares, nieto del director gerente actual.

Para el caso de «Chocolates Valor«, de Valeriano López Lloret, el fundador, la empresa pasó a su hijo Vicente López Soler, a últimos del siglo XIX, quién amplió la producción y abarcó un mercado más amplio a nivel nacional. Con Vicente López Soler, se pasó de la venta del chocolate por medio del vehículo de tracción animal, a motor de fuerza. La empresa continuó creciendo con los nietos de Valeriano López Lloret: Valeriano López Mayor (1914-2002) y, Pedro López Mayor (1919-2016), siendo éste último director gerente en el año 1964 se inauguró una nueva planta en la propia población de Villajoyosa, donde bajo la dirección del actual bisnieto de Valeriano López Lloret, Pedro López, la empresa «Chocolates Valor» ha alcanzado el punto más álgido de la historia de la fabricación del chocolate dentro de la propia familia López, así como dentro de la propia población de Villajoyosa.

Y por último, gracias a Jaume Lloret «Martí«, fundador de «Chocolates Clavileño» en el año 1882 y, a la visión de futuro comercial que traspasó a sus descendientes, sus hijos, nietos y ahora bisnietos, han visto multiplicar las empresas de la familia asentadas en otras poblaciones, creando un imperio del chocolate, que nunca hubiera podido imaginar Jaume LLoret «Martí«.

En Villajoyosa (Alicante).
A 29 de junio, 2019.

(1). DÍAZ YUBERO, Ismael. «Alimentos con historia. Chocolate». Distribución y consumo 61. 2016. Volumen 2. www.1463941511_Alimentos_con_historia_chocolate.pdf Página 5. Aceptación del chocolate por los conquistadores.

«(…) Aunque pasaron unos cuantos, e indeterminado número de años, poco a poco el chocolate se fue imponiendo. Las damas europeas, sobre todo las españolas, que llegaron a las recién descubiertas tierras, añadieron azúcar y más o menos al mismo tiempo vainilla a la mezcla tradicional, e hicieron que el chocolate se convirtiese en una bebida sabrosa, muy del gusto de sus paladares. La mejora gustativa definitiva se atribuye a las monjas, que siempre han sido golosas y han contribuido a hacer golosos a los demás, porque a la cocinera de una congregación que acababa de establecerse en Guajaca se le ocurrió añadir azúcar, procedente de los recién extendidas plantaciones de caña y el producto cambió en su sabor de una forma importante, sobre todo si además se eliminaban otros componentes habituales, o si se reducían exclusivamente a la vainilla, que da al producto un especial e interesante toque aromático. Se difundió el consumo de tal manera, que se tomaba varias veces al día con cualquier motivo, porque estaba recomendado en «el gusto, en el susto y en el disgusto».

No pasó demasiado tiempo hasta que Acosta dijo que «es un brebaje que hacen que llaman chocolate, que es cosa loca lo que en aquellas tierras lo precian y las españolas hechas a la tierra se mueren por el negro chocolate». Corroborando estas palabras hay una anécdota, que refiere como la mujer de un alto militar español tuvo un hijo de color oscuro, bastante más que el que le correspondía, por su procedencia y la de su marido. Además los rasgos no eran similares a los de las personas procedentes de Europa, más bien eran negros. Se empezó a mirar mal a esta señora en la nueva sociedad, pero no durante mucho tiempo, porque afortunadamente para ella, consiguió que un médico, basándose en sus «conocimientos» o en otros factores que nunca llegaron a aclararse suficientemente, apreciase que, en el color de la criatura, había podido influir la exagerada afición de la madre por el chocolate.

Hay referencia escrita del viaje que en 1544, auspiciado por Bartolomé de las Casas, hicieron los frailes dominicos con una representación de la nobleza maya, para visitar al príncipe que posteriormente sería Felipe II y ofrecerle diferentes regalos. En la relación figuran plumas de quetzal, chiles de diversos tipos, frijoles, maíz, liquidambar, incienso de copal y vasijas de cerámica con chocolate batido, pero aunque hay que suponer que el príncipe probó la nueva bebida, no se le prestó demasiada atención.

Durante todo el siglo XVI hubo una relación constante entre España y sus posesiones. Militares profesionales, soldados mercenarios, civiles y clérigos de diferentes ordenes cruzaban el Atlántico en ambos sentidos y cada uno de ellos era portador de diferentes productos; y es de suponer, aunque no hay constancia documental, que el cacao estuviese con frecuencia en las valijas de los que venían a España, para demostrar a los que lo desconocían que había un nuevo alimento muy interesante.

Además del cacao y la receta que Fray Jerónimo Aguilar había mandado al cisterciense Monasterio de Piedra, que supuso el inicio de una cadena de envíos, el chocolate empezaba a ser producto deseado y se considera que el primer cargamento importante se hizo en 1585, desde el puerto de Veracruz con destino al de Sevilla (…)».

(2). DÍAZ YUBERO, Ismael. «Alimentos con historia. Chocolate». Distribución y consumo 61. 2016. Volumen 2. www.1463941511_Alimentos_con_historia_chocolate.pdf Página 7. Difusión de su prestigio.

«(…) El chocolate, que había sido bebida de élite entre los autóctonos mesoamericanos, se había convertido en bebida apreciada y habitual, entre la incipiente clase alta española asentada en América, y empezaba a serlo entre la realeza y la nobleza de las cortes europeas, porque ya estaba presente en banquetes cortesanos, recepciones y besamanos, que eran actos frecuentes para asistencia y regocijo de los que intentaban encontrar sitio en las élites. Sobre todo de los que presumían de haberlo conseguido, porque una buena forma de demostrarlo era ofrecer la nueva bebida en los círculos más restringidos, pero muy numerosos, de amistades y de esta forma no tardó demasiado en convertirse en una bebida muy popular, aunque no perdió su halo de elegancia, por lo que fue necesario crear un menaje diferentes y, sin entrar en detalles, nuevas formas de platos, tazas, cucharas, cucharillas, pinzas, etc., que con frecuencia recibían el apellido de «chocolateras» Merece reseñarse el invento de la mancerina, que fue creación del marqués de Mancera, virrey del Perú entre 1639 y 1648, que escandalizado porque una dama que asistía a una recepción en el palacio, se derramase el chocolate en su lujoso vestido, encargó a un orfebre de Lima que fabricase en cerámica un plato con un anillo elevado en el centro, en el que se encajaba la jícara, para que no se deslizase. Aunque algunos opinan que la causa del invento residió, en el hecho de que al virrey le temblaba la mano y se le derramaba el chocolate, la mancerina tuvo tanto éxito que se impuso en todas las cortes europeas, elaborado en porcelana o en metales nobles, como signo de distinción (…)».

(3). RAMÍREZ VILLAR, Pilar Eugenia. «El cacao: Ayer, hoy y siempre en el desarrollo socioeconómico y cultural del mundo, Norte de Santander y Cúcuta». Noviembre 2013. Edición 6. Páginas 76-83. www.Dialnet- ElCacao-4966233.pdf Página 4. Figura 1. Historia del cacao.

«(…) Por mucho tiempo, el chocolate fue exclusividad española y estaba reservado a las clases sociales privilegiadas; el contrabando, los visitadores de la corte de España, los intercambios con los conventos, las capturas de naves que volvían de México, fueron los hechos que permitieron que el cacao llegara a otros países (…)».

(4). DE LA FUENTE DEL MORAL, Fátima. «El chocolate, la bebida divina que conquistó Europa». www.chocolate.pdf Página 3. El triunfo del chocolate.

«(…) Según diversos autores, fueron los monjes los encargados de difundir el consumo del chocolate en los monasterios. Con el tiempo, serían los cistercienses quienes lograran mayor fama como chocolateros. Pero no todos los religiosos se mostraron favorables a su consumo. En este sentido, los jesuitas creían que el chocolate era contrario a los preceptos de mortificación. Dado que la nutritiva bebida se tomaba también en los períodos de ayuno, pronto se abrió un debate entre los defensores y los detractores de esa costumbre. Fue en el siglo XVII cuando se dio respuesta a la cuestión. Vendría de la mano del cardenal François Marie Brancaccio, que acabaría manifestando: «Liquidum non frangit jejunum», es decir, «el líquido no infringe el ayuno». La Iglesia aceptaba el consumo del chocolate bebido (…)».

DE LA FUENTE DEL MORAL, Fátima. «El chocolate, la bebida divina que conquistó Europa». www.chocolate.pdf Página 3. El triunfo del chocolate.

«(…) Dado que el chocolate se consumía muy espeso, las manchas que producía al derramarse eran muy molestas (…)».

(5). DE LA FUENTE DEL MORAL, Fátima. «El chocolate, la bebida divina que conquistó Europa». www.chocolate.pdf Página 3. El triunfo del chocolate.

«(…) Precisamente en el siglo XVII, servir un chocolate caliente como bebida llegó a formar parte imprescindible del «agasajo», ritual seguido en las meriendas que los nobles ofrecían a sus visitas.

Solía acompañarse de bizcochos y otros dulces para mojar. Si la merienda se celebraba en invierno, lo normal era que se tomase al calor de los braseros, sobre los estrados de las salas de estar, entre almohadones y tapices (…)».

(6). DE LA FUENTE DEL MORAL, Fátima. «El chocolate, la bebida divina que conquistó Europa». www.chocolate.pdf Página 3. El triunfo del chocolate.

«(…) Si el chocolate protagonizaba una merienda veraniega, solía servirse junto a un «búcaro de nieve», un vaso de helado (…)».

(7). DE LA FUENTE DEL MORAL, Fátima. «El chocolate, la bebida divina que conquistó Europa». www.chocolate.pdf Página 3. La moda de Versalles.

«(…) El consumo de chocolate en España conoció una amplia difusión a lo largo de todo el siglo XVII y se anunciaba en las confiterías como la «bebida que procede de las Indias». El hábito de beber chocolate estaba tan extendido que incluso las damas de la nobleza se lo hacían servir en mitad de los largos y aburridos sermones eclesiásticos. Los obispos, ofendidos, prohibieron esta forma de consumo.

(8). DE LA FUENTE DEL MORAL, Fátima. «El chocolate, la bebida divina que conquistó Europa». www.chocolate.pdf Página 4. La moda de Versalles.

«(…) Pronto, el resto de Europa, sobre todo Francia, adoptó esa dulce tradición. Una de las responsables fue Ana de Austria, hija de Felipe III, quien exportó la costumbre de merendar y desayunar chocolate tras su boda con Luis XIII. María Teresa de Austria, hija de Felipe IV y esposa de Luis XIV, afianzó esta práctica al tomar chocolate de manera habitual en su nuevo país (…)».

«La historia del chocolate». www.la_historia.pdf http://www.zchocolat.com/es/the_history_of_chocolate.asp[25/02/2014 01:37:52 p.m.] Página 1. La expansión del cacao en Europa.

«(…) En el curso del siglo XVII, el cacao se revela al resto de Europa y conquista victoriosamente todos los palacios que encuentra allí. Gracias a la unión real de Luis XIII con la princesa española Anne de Austria (1615), la bebida chocolateada hace su aparición en la Corte de Francia (…)».

(9). «Del cacao al chocolate. Breve historia del chocolate». www.3,5- 11_561.pdf Página 9.

«(…) Cristóbal Colón introdujo las primeras semillas de cacao en España, aunque entonces no se hizo nada con ellas. En el siglo XVI, Hernán Cortés y los hombres que lo acompañaban probaron el chocolate líquido ofrecido por Moctezuma y trajeron de América la receta de los aztecas, junto con los instrumentos necesarios para prepararlo.

En esa época, el chocolate quedó reservado para la nobleza y, sobre todo, para la iglesia. Los monjes añadieron al cacao anís, canela, avellanas, almendras… y azúcar para hacer una bebida con agua, como en su origen americano. El sabor más dulce era más adecuado para el gusto europeo (…)».

(10). «Del cacao al chocolate. Breve historia del chocolate». www.3,5- 11_561.pdf Página 9.

«(…) En el siglo XVII el cacao se difundió por toda Europa y volvió a cruzar el Atlántico hacia las colonias inglesas de América del Norte. En el siglo XVIII, en Inglaterra, surgió la idea hacer la bebida de chocolate con leche (no con agua). Se abrieron chocolaterías en diversos países europeos frecuentadas por la alta sociedad: en esta época todavía es una bebida de la clase alta, símbolo de éxito y poder (…)».

(11). ANÓNIMO. «El origen del chocolate». Banco de textos. www.El origen del chopcolate.pdf Página 1.

«(…) Sin embargo, hasta el advenimiento de la Revolución Industrial, el placer del chocolate, todavía en forma de bebida caliente disuelta en agua, vino o cerveza, siguió siendo un privilegio de ricos (…)».

(12). RAMÍREZ VILLAR, Pilar Eugenia. «El cacao: Ayer, hoy y siempre en el desarrollo socioeconómico y cultural del mundo, Norte de Santander y Cúcuta». Noviembre 2013. Edición 6. Páginas 76-83. www.Dialnet- ElCacao-4966233.pdf Página 4. Figura 1. Historia del cacao.

«(…) En 1528, Cortés vuelve a España con un cargamento de cacao, además de las recetas y los utensilios necesarios para su preparación. Las vainas del cacao eran fermentadas, secadas al sol, tostadas y presadas entre dos piedras calientes hasta obtener una pasta aromática moldeada en forma de barras o panes, luego se les agregaba agua, azúcar o miel y especies a elección (…)».

(13). OLIVERAS SEVILLA, Juan Manuel. «La elaboración del chocolate, una técnica dulce y ecológicia». Técnica industrial 268 / Marzo-Abril 2007. www.a37.pdf Página 48. Breve historia del chocolate.

«(…) El azúcar fue incluido en la producción de chocolate cuando los españoles importaron caña de azúcar de las islas Canarias y la plantaron en México. También empezaron a combinar el chocolate con condimentos como vainilla, canela y anís. El chocolate preparado de esta forma se convirtió en una de las bebidas favoritas de los españoles en México y eventualmente en España (…)».

(14). RAMÍREZ VILLAR, Pilar Eugenia. «El cacao: Ayer, hoy y siempre en el desarrollo socioeconómico y cultural del mundo, Norte de Santander y Cúcuta». Noviembre 2013. Edición 6. Páginas 76-83. www.Dialnet- ElCacao-4966233.pdf Página 3. Figura 1. Historia del cacao.

«(…) Se lo consideró como un medicamento, un reconstituyente y hasta un brebaje de amor, atribuyéndole virtudes afrodisíacas (…)».

(15). «La historia del chocolate». www.la_historia.pdf http://www.zchocolat.com/es/the_history_of_chocolate.asp[25/02/2014 01:37:52 p.m.] Página 1. La expansión del cacao en Europa.

«(…) Gracias a este desarrollo, el chocolate comienza lentamente su democratización mientras que su utilización en farmacia había sido preconizada desde las primeras horas porque oculta propiedades revigorizantes y fortificantes (…)».

(16). LAVEDAN, Antonio. «Tratado de los usos, abusos, propiedades y virtudes del chocolate». Madrid. Imprenta Real. 1796. Página 26. Capítulo V. Del uso del chocolate en las enfermedades.

«(…) La bebida del Chocolate hecha con cacao poco tostado y muy poco o nada de aromas, es muy saludable para aquellos que están acometidos de tisis y de consunción, es preservativa de las obstrucciones, cura a los héticos acudiendo en tiempo con este remedio, si admiten o pueden admitir reposición, reemplazando la pérdida de los bálsamos nutritivos que ha robado el calor hético, domando y dulcificando aquel ácido febril que se va sorbiendo / (Página 27) los espíritus. Scarcona dice, que lo administra con leche en la tisis y, que vio muy buenos efectos. Lemeri en su Tratado de Alimentos, dice que hallándose un sugeto en un estado deplorable de tisis le aconsejó el uso del Chocolate y que en breve tiempo el enfermo curó; que la mujer de este por complacer a su marido también hizo uso del Chocolate y, logró tener muchos hijos de que carecían.

El Chocolate es uno de los alimentos que repara y fortifica prontamente y, por este motivo conviene mejor a las personas flemáticas que tienen necesidad de estímulo. Linac añade, que si el Chocolate alguna vez no produce todos los buenos efectos de que es capaz, será por su mal uso, o por ser de mala calidad los ingredientes de que se compone (…)».

LAVEDAN, Antonio. «Tratado de los usos, abusos, propiedades y virtudes del chocolate». Madrid. Imprenta Real. 1796. Página 35. Capítulo V. Del uso del chocolate en las enfermedades.

«(…) Fortalece a los tísicos casi ya deshauciados (sic) y, con el uso quotidiano del Chocolate restablece la salud más de lo que se podía esperar (…)».

(17). LAVEDAN, Antonio. «Tratado de los usos, abusos, propiedades y virtudes del chocolate». Madrid. Imprenta Real. 1796. Página 28. Capítulo V. Del uso del chocolate en las enfermedades.

«(…) También en las enfermedades excita el apetito promoviendo y aguzando las dotes de los fermentos estomacales. Es capaz el Chocolate por sí solo, de mantener por muchos años a un hombre en robustez y salud, tomado tres veces al día, esto es, por mañana, a medio día y, a la noche y, de esto hay exemplos (…)».

(18). LAVEDAN, Antonio. «Tratado de los usos, abusos, propiedades y virtudes del chocolate». Madrid. Imprenta Real. 1796. Página 29. Capítulo V. Del uso del chocolate en las enfermedades.

«(…) En los causones y calenturas ardientes, padecen los enfermos mucha sed y, todas sus sustancias y clamores se dirigen a que se les conceda el agua; a estas peticiones no pueden condescender los Profesores Galénicos, porque instruidos de este en el lib. 9. Met. cpa. 5., y en el lib. 11., cap. 9., en donde dice, que no se concedan agua en las calenturas ardientes, hasta que en el orina y pulso vean y conozcan señales / (Página 29) de cocción; temiendo en fuerzas de sus principios Galénicos, que si en el principio de las calenturas ardientes franquean con amplitud la bebida de agua fría, se engendrarán obstrucciones y, crecen como artículo de fe, que en el estado de crudeza, con el agua fría, se empedernecen y, se relevan con obstinación para la cocción los líquidos que componen el todo homogéneo y heterogéneo formal y vital de la masa de la sangre. Pero otros instruidos con mejores principios, aún en el principio de las calen turas ardientes, o en las calenturas de inmoderada efervescencia, o como llaman algunos fermentación, dan como abundancia la bebida de agua fresca, permitiéndoles tomar Chocolate por la mañana, bebiendo encima un quartillo de agua de nieve (se habla en las calenturas ardientes), más o menos según las circunstancias en que se halla el enfermo. Con esta práctica se logra: lo primero, / (Página 30) que el enfermo de alimenta a beneficio del Chocolate, que es una de las dificultades que hay en las enfermedades agudas por la suma inapetencia y fastidio que regularmente tienen en tales efectos: lo segundo, que con el Chocolate se suele ir venciendo la inapetencia y fastidio para lo restante de la enfermedad: lo tercero, que sobrebebiendo agua fría, esta como menstruo univ3ersal absorbe en sí aquellos azufres que constituyen al Chocolate en la clase de qualidad cálida, que es donde tropiezan los opuestos a este néctar y, el agua los modifica sin ocasionar coagulaciones, ni inspirar la linfa; esto es, no causa obstrucciones: lo quarto, que en las calenturas malignas retarda la fermentación, pues en estas, aprisionados los espíritus, les amenaza la tragedia de extinción y, para auxiliar a la naturaleza ocurre el Profesor con los medicamentos disolventes y volátiles para fundir y exaltar la sangre (…) / (Página 32) luego el Chocolate es bueno en las calenturas, porque también hace el efecto de corroborar el vientre y aumentar las fuerzas, sin el daño que puede causar el vino; a cuyo fin encarga Lazaro Riverio en el lib., 15. Prax. Med. sect. 3. cap. de feb. pestilenti: no tomen por regla general el uso del vino en las calenturas, porque muchas veces daña en gran manera y, aumenta considerablemente el calor febril y, más adelante prosigue dando las señales que se deben observar para saber a quién se debe conceder o negar el uso del vino en la calentura pestilente o maligna; pero con el Chocolate sucede pocas o muy raras veces su negación (…)».

(19). LAVEDAN, Antonio. «Tratado de los usos, abusos, propiedades y virtudes del chocolate». Madrid. Imprenta Real. 1796. Página 29. Capítulo V. Del uso del chocolate en las enfermedades.

«(…) Es muy provechosa con especialidad para los viejos y decrépitos, porque les alarga la vida; y todos los que se sirven de este néctar tan bueno, gozan de una salud firme y, sin socorro de otros alimentos pueden prolongar la vida por el grande nutrimento que suministra al cuerpo; reparando las fuerzas debilitadas, especialmente quando se le mezcla la yema de un huevo con algunas cucharadas de caldo de carnes, es un buen remedio estomacal, repara todas las debilidades, congojas, crudezas, vómito y cardialgia, liberta a los intestinos de flatos y colica y, el que tiene debilitado el estómago por diarrea o por algún / (Página 35) purgante experimentará un buen remedio en la bebida del Chocolate (…)».

(20). LAVEDAN, Antonio. «Tratado de los usos, abusos, propiedades y virtudes del chocolate». Madrid. Imprenta Real. 1796. Página 35. Capítulo V. Del uso del chocolate en las enfermedades.

«(…) en la gota o podagra es de sumo recreo y, por esta razón los gotosos deben beber este néctar de los Dioses, sin que se tenga sospecha de daño; antes bien resulta mucha ventaja de su uso» (…)».

(21). LAVEDAN, Antonio. «Tratado de los usos, abusos, propiedades y virtudes del chocolate». Madrid. Imprenta Real. 1796. Página 35. Capítulo V. Del uso del chocolate en las enfermedades.

«(…) Después de haber señalado el modo de tomarlo, sin condenar la costumbre de beber antes de él, prosigue diciendo: «tomado de este modo es medicina universal (no se dice más de la piedra filosofal), no solamente para defender la salud, sino aún para desterrar muchos males: y por esta razón fortalece y corrobora el color natural, engendra sangre más espirituosa, vivifíca la sustancia del corazón, disipa los flatos, quita las obstrucciones, corrobora el estómago, despierta el apetito, que es señal de salud para / (Página 36) los que lo toman: aumenta la virilidad, retarda las canas, dilata la vida hasta la decrepitud y, a qualquiera edad, aún la más tierna, se puede dar, &c».

Según el realce que este Autor da a la bebida del Chocolate, se dexa entender que debía ser muy aficionado a ella. No obstante, aunque parecerá paradoxa quanto dice, no podemos negar que el Chocolate produce muy buenos efectos en las enfermedades referidas.

Esto es en suma quanto he podido adquirir de los Autores más clásicos que han tratado esta materia; solamente advertiré que la bebida de Café, Té y Chocolate, todos convienen en que aquellos que padecen flatos tomen para desayuno Chocolate y, por la tarde Café: también pueden usar este por la mañana en lugar de Chocolate añadiéndole la tercera parte de leche, porque ayuda más que este a la cocción y, destruye más los ácidos impuros y fermentativos; pero no es bueno su diario / (Página 37) uso por la propensión que tiene, como dexo dicho, a causar temblor en los miembros; la bebida compuesta con las yerbas referidas y, hecha a modo de Té no puede dañar y, así se puede usar sin rezelo (sic) alguno, observando las reglas expresadas (…)».

(22). LAVEDAN, Antonio. «Tratado de los usos, abusos, propiedades y virtudes del chocolate». Madrid. Imprenta Real. 1796. Página 19. Capítulo IV. Modo de hacer y tomar el chocolate.

«(…) El modo de tomar y hacer el Chocolate para que tenga todas sus propiedades, es en esta forma: primero se hacen pedacitos las pastillas o rollos de Chocolate, se echan en la chocolatera / (Página 20) con agua fría y no caliente y, puesta a un fuego lento se va batiendo bien con el molinillo hasta que esté bien desleído; jamás se debe hacer el Chocolate a un grado grande de calor, porque no tiene necesidad de cocer ni hervir quando está bien desleído, porque se coagula y, la parte aceitosa o mantecosa se separa quando hierve y, entonces las personas que son de un estómago endeble no le pueden digerir y por consiguiente no hace el efecto que se desea; es mucho peor quando guardan el Chocolate ya desleído y al tiempo que lo deben tomar lo vuelven otra vez a hervir y, así para que aproveche se debe tomar inmediatamente que está desleído y batido. Otros acostumbran hacer como polvo las pastillas de Chocolate y lo echan en la chocolatera cuando el agua está hirviendo lo deslíen batiéndolo bien con el molinillo e inmediatamente lo echan en las xicaras. Este modo de hacer el Chocolate / (Página 21) es el mejor porque no tienen tiempo de separarse las partes oleosas.

Se advierte que por cada onza de pasta de Chocolate, se necesita como cosa de tres de agua (…)».

(23). «La historia del chocolate». www.la_historia.pdf http://www.zchocolat.com/es/the_history_of_chocolate.asp[25/02/2014 01:37:52 p.m.] Página 1. La expansión del cacao en Europa.

(…) Las primeras pastillas de chocolate son inglesas (1674) (…)».

DÍAZ YUBERO, Ismael. «Alimentos con historia. Chocolate». Distribución y consumo 61. 2016. Volumen 2. www.1463941511_Alimentos_con_historia_chocolate.pdf Página 12. La evolución del mercado del chocolate.

«(…) Una vez consolidado el consumo en toda Europa, el chocolate ya no fue solamente un placer más o menos romántico. Las perspectivas económicas eran muy prometedoras y las fábricas de golosinas existentes tomaron cartas en el asunto. Los bombones, pasteles, helados, pastillas de chocolate y algunas otras especialidades se pusieron de moda. Las chocolateras que habían sido creaciones de los más importantes orfebres, muchas veces hechas en plata y algunas en oro, empezaron a compartir sitio con metálicos pastilleros y cajitas y, más tarde, con envases diseñados especialmente por destacados orfebres, para que la nobleza y la burguesía hiciese ostentación de su buen gusto.

En Holanda, en donde el chocolate al principio no tuvo aceptación, se produjo un hecho importante en la historia de este producto porque al comenzar el siglo XIX, un holandés llamado Van Houten, patentó un sistema para hacer chocolate en polvo, con muy bajo contenido en grasa. Para que tuviese una alta solubilidad, en agua o en leche, lo trató con sales alcalinas y surgió el denominado «chocolate tipo holandés», que revolucionó el mercado, porque su precio era muy competitivo.

Una pequeña fábrica, que se había instalado en Bristol, fue reconvertida por el nieto del fundador que mecanizó el proceso y elaboró unas barras de chocolate, que le convirtieron en el mayor fabricante del mundo, aunque en competencia constante con otro industrial, también inglés, llamado John Cadbury, que comenzó en el mundo del té y amplió el negocio al chocolate.

Comenzó a hacer bombones para comercialización directa y decoró las cajas con una litografía de su hija Jessica, con un gatito en los brazos, que tuvieron una gran aceptación y se convirtieron en el regalo ideal, en muchas ocasiones y, en concreto, en el día de San Valentín, al que por aquellos años se le proclamó patrón de los enamorados (…)».

(24). «La historia del chocolate». www.la_historia.pdf http://www.zchocolat.com/es/the_history_of_chocolate.asp[25/02/2014 01:37:52 p.m.] Página 2. Algunas fechas.

«(…) 1776 El francés Doret inventa una máquina hidráulica que puede moler las habas de cacao en una pasta y que favorece así la producción de chocolate e grandes cantidades. 1828 En Países Bajos, el químico Coenraad Van Houten inventa un procedimiento para extraer la manteca de cacao, y también permitir la extracción del polvo de cacao. Esto vuelve el chocolate más homogéneo y menos costoso a producir (…)».

«La historia del chocolate». www.la_historia.pdf http://www.zchocolat.com/es/the_history_of_chocolate.asp[25/02/2014 01:37:52 p.m.] Página 1. La expansión del cacao en Europa.

«(…) Las primeras pastillas de chocolate son inglesas (1674), el primer cacao en polvo es holandés (1828) (…)».

(25). CARTAY, Rafael. «El cacao venezolano en el mercado mundial: Situación actual y perspectivas». Informe final. Proyecto CONICIT 96001. Agenda Cacao. Octubre 1999. www.mercado_cacao_rafael_cartay.pdf Página 44. Tercera parte. El cacao venezolano en el mercado mundial. 3.1. La cacaocultura venezolana. 3.1.1. Una breve historia.

«(…) Los primeros registros de exportaciones de cacao de Venezuela se remontan al año de 1607. Entonces, se exportaron unos 250 Kgs., de cacao en grano desde la provincia de Caracas (Arcila Farías, 1946: 88). El cultivo cubría en esa época áreas situadas en el oeste de Caracas, algunos valles de los Andes y tierras al sur del lago de Maracaibo (Harwich, 1992: 48-49)(…)».

(26). CARTAY, Rafael. «El cacao venezolano en el mercado mundial: Situación actual y perspectivas». Informe final. Proyecto CONICIT 96001. Agenda Cacao. Octubre 1999. www.mercado_cacao_rafael_cartay.pdf Página 44. Tercera parte. El cacao venezolano en el mercado mundial. 3.1. La cacaocultura venezolana. 3.1.1. Una breve historia.

«(…) Esas exportaciones eventuales, muy reducidas al inicio, se regularizan a partir de 1621(…)».

(27). CARTAY, Rafael. «El cacao venezolano en el mercado mundial: Situación actual y perspectivas». Informe final. Proyecto CONICIT 96001. Agenda Cacao. Octubre 1999. www.mercado_cacao_rafael_cartay.pdf Página 44. Tercera parte. El cacao venezolano en el mercado mundial. 3.1. La cacaocultura venezolana. 3.1.1. Una breve historia.

«(…) Para 1631 alcanzan un volumen de 100 t con destino a Nueva España (México), España y otros mercados. El consumo interno se estimaba, entonces, en unas 100 t. (…)».

(28). CARTAY, Rafael. «El cacao venezolano en el mercado mundial: Situación actual y perspectivas». Informe final. Proyecto CONICIT 96001. Agenda Cacao. Octubre 1999. www.mercado_cacao_rafael_cartay.pdf Página 44. Tercera parte. El cacao venezolano en el mercado mundial. 3.1. La cacaocultura venezolana. 3.1.1. Una breve historia.

«(…) Años más tarde, hacia 1650, las exportaciones al mercado mexicano se estabilizan en unas 225 t anuales (…)».

(29). DE LA FUENTE DEL MORAL, Fátima. «El chocolate, la bebida divina que conquistó Europa». www.chocolate.pdf Página 4. La moda de Versalles.

«(…) Cuando los Borbones llegaron a España se mostraron muy aficionados al chocolate. Sobre todo, Felipe V y su hijo Carlos III, quienes solían desayunar con esta bebida. Fue precisamente Carlos III, en su afán por crear una industria que sentase las bases del desarrollo económico del país, quien permitió el intercambio exclusivo y en régimen de monopolio entre Madrid y la Real Capitanía General de Venezuela. A través del sistema centralizado que caracterizó su reinado, el monarca creó una institución encargada de gestionar el comercio, la llamada Real Compañía Guipuzcoana de Caracas. El producto llegaba a las mesas españolas a través de las tiendas de ultramarinos (…)».

(30). CARTAY, Rafael. «El cacao venezolano en el mercado mundial: Situación actual y perspectivas». Informe final. Proyecto CONICIT 96001. Agenda Cacao. Octubre 1999. www.mercado_cacao_rafael_cartay.pdf Página 46. Tercera parte. El cacao venezolano en el mercado mundial. 3.1. La cacaocultura venezolana. 3.1.1. Una breve historia.

«(…) La prosperidad del negocio atrajo la atención de los comerciantes vascos, que formaron la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas para obtener de la Corona española una carta de exclusividad comercial para explotar el territorio venezolano, por Real Cédula de 25 de septiembre de 1728. Sus objetivos principales eran los de transportar y vender el cacao venezolano en España a precios inferiores a los ofrecidos por los particulares y combatir el frecuente contrabando en las costas de Venezuela.

Es el tiempo de la compañía Guipuzcoana, que se extiende durante unas seis décadas de actividad. Al principio la compañía beneficia al desarrollo del cultivo, promoviéndolo y aumentando las exportaciones, a la vez que combate tenazmente el comercio ilícito. Las exportaciones pasaron, así, de 1.500 t en 1730 a más de 3.800 t en 1754, y cambió la dirección del comercio: ahora la mayor parte del cacao se encamina a España, quedando México (Veracruz y la Feria de Jalapa) como un mercado secundario (…)».

(31). CARTAY, Rafael. «El cacao venezolano en el mercado mundial: Situación actual y perspectivas». Informe final. Proyecto CONICIT 96001. Agenda Cacao. Octubre 1999. www.mercado_cacao_rafael_cartay.pdf Página 12. Primera parte. I. 1.3. La geografía mundial del cultivo.

«(…) El cacao se cultivó inicialmente, y de manera exclusiva, en su continente de origen.

Domesticado por los mayas y encontrado por primera vez por los españoles en México en 1519, donde era cultivado por los aztecas, su cultivo se fue expandiendo progresivamente, por efecto de las migraciones humanas en el continente, durante la época precolombina en los territorios americanos ecológicamente apropiados. En la época colonial americana los mayores centros de producción eran Soconusco, en América Central; Guayaquil, en el Ecuador y las regiones costaneras del norte de Venezuela. Al inicio del siglo XX, la producción americana concentraba todavía el 78% del total de la producción mundial, pero esa relación cambió notablemente durante las décadas de 1920 y 1930, cuando África representó el 47 y el 64%, respectivamente, de la producción mundial. En la década de 1930 la supremacía americana del cultivo se había perdido (…)».

(32). CARBONELL BEVIÁ, Lola. «La industria y el consumo del chocolate en España a través del Archivo de Protocolos Notariales Vicente Ibáñez Orts». Villajoyosa. 17 junio 2019. www.La industria y el consumo de chocolate en España.pdf Página 5. 2. Impuestos por el transporte de chocolate, en el siglo XVIII.

«(…) Se trata de un único documento fechado el 4 de diciembre de 1744 y, numerado como «nº 9885 28/» por el que la «Administración de Rentas Generales de la quenta Real de Hacienda», expidió un certificado de transporte, denominado «Guardas de las Rentas de Diezmos de la Mar de Castilla y Puertos Secos sus Agregados y demás Generales», por el que se le permitía al ciudadano Joseph Soriano, el traslado desde Alicante hasta San Phelipe (Xàtiva), de 40 libras de chocolate, fabricado en la ciudad de Alicante (1) (…)».

(1). Documento completo fechado el 4 de diciembre de 1744. Su tamaño es de 20 x 30 cm. Archivo Protocolos Notariales «Vicente Ibáñez Orts».

«(…) ANVERSO | Administra-tión de Rentas Generales de quenta de la Real Hacienda. | Nº9885 | 28/

Gvardas de las Rentas de Diezmos de la Mar de Castilla y Puertos Secos sus. Agregados y demas Generales dexad pafsar à Joseph Soriano en un Bagase a San Fhelipe Quarenta libras de Chocolate Fabricado en esta Ciudad. Cuíos generos pagaron los Reales derechos yno son Comprehendidos enel contrabando. Valga por sus días tomando la Razon el Señor Contador y Refrendado por el fur Fiel de Tierra que corresponda Alicante quatro de Dezíembre de 1744

Tomo la Razon/ | Por el Sr Adm | GELABERT |
Mendísaval | Mendísaval

REVERSO
Cump dho dia
Lan (…)».

(33). ANÓNIMO. «La Villajoyosa industrial del siglo XIX». Sin paginar. Publicado en: Revista de fiestas de Moros y Cristianos de La Vila Joiosa 1987. Nº 24. Julio 1987. Edita Asociación Santa Marta. Editor literario: José Payá Nicolau. Imprime Gráficas Esquerdo. Sin paginar.

«(…) A principios de este siglo XVIII solo se conocía en Villajoyosa la labor del esparto, el tráfico de arriería y la breve navegación de buques menores hasta los puertos de Cádiz, Sevilla y Barcelona. Por efectos, sin duda y, debido a la sacudida social que sufriera Europa como consecuencia de las conquistas napoleónicas, aparecieron en esta villa algunos inmigrantes como buscando refugio (…)».

(34). KÜSTER, Vicente & CARRIÓN, Bernardo. «Chocolates Valor. Placer adulto. Pasión al chocolate». Villajoyosa. Edita Chocolates Valor. Página 40. Tomo II. El chocolate en Villajoyosa.

«(…) La cita del diccionario Madoz, que explica como los hijos no primogénitos de los agricultores vileros se dedicaban a la arriería, a finales del XVIII o principios del XIX, comerciando fundamentalmente con grano y especias y, llegando así el cacao a La Vila Joiosa (…)».

(35). CARTAY, Rafael. «El cacao venezolano en el mercado mundial: Situación actual y perspectivas». Informe final. Proyecto CONICIT 96001. Agenda Cacao. Octubre 1999. www.mercado_cacao_rafael_cartay.pdf Página 33. Segunda parte. II. El mercado mundial del cacao y del chocolate. 2.4.3. El mercado español del chocolate.

«(…) La afición española por el chocolate como bebida llegó a su apogeo en el siglo XVIII, convirtiéndose en una pasión nacional (Nestlé, 1979:38). Antes su consumo estaba reservado a la elite real y a sus allegados, conservándose el proceso de su elaboración en el más estricto secreto. Pero luego, develado el secreto y ampliado su consumo, comenzó el proceso de elaboración industrial del chocolate. La primera chocolatería, la de Can S’Aigó, se estableció en Palma de Mallorca en 1700 (…)».

(36). CARTAY, Rafael. «El cacao venezolano en el mercado mundial: Situación actual y perspectivas». Informe final. Proyecto CONICIT 96001. Agenda Cacao. Octubre 1999. www.mercado_cacao_rafael_cartay.pdf Página 33. Segunda parte. II. El mercado mundial del cacao y del chocolate. 2.4.3. El mercado español del chocolate.

«(…) Y en 1777 comenzó a procesarse el cacao en forma mecánica en Barcelona (Schiaffino, Cluizel, 1988). Desde entonces, la ciudad de Barcelona se convirtió en la capital española del chocolate, albergando a empresas chocolateras de tradición: Ludomar, Blanxart, Cudie, Bixas, Riucord (ahora Bombones Blasi), Jaime, Sàbat, Antonio Escribár, Chocolates Arumi (luego Chocovic), así como a otras más de más reciente instalación: Pons, Suchard, Reig, Evaristo Puebla, Loll, Dotu, etc. (Schiaffino, 1986; García Curado, 1996; Díez, 1997; Monreal Tejada, 1979; De La Mota, 1992) (…)».

(37). «La historia del chocolate». www.la_historia.pdf http://www.zchocolat.com/es/the_history_of_chocolate.asp[25/02/2014 01:37:52 p.m.] Página 1. El cacao y la era industrial.

«(…) La era industrial arrastró cambios fundamentales para el chocolate. España, el primer exportador de chocolate abre su primera fábrica de chocolate en 1780 en Barcelona, luego Alemania y Suiza continúan esta marcha hacia la industrialización de este plato.

Los orígenes del cacao evolucionaron con la colonización creciente de áfrica por los europeos que introducen el cacao. Éste es implantado con éxito en Sao Tomé y Principio luego conoce una nueva migración hacia el continente africano. La era industrial arrastra la decadencia progresiva de la producción meridional americana a pesar de su expansión hasta Amazonia y ve un nuevo imperio del cacao brotar del suelo africano. En efecto, desde el principio del siglo XX, áfrica retoma la antorcha y se hace el productor más grande de cacao (…)».

(38). CARTAY, Rafael. «El cacao venezolano en el mercado mundial: Situación actual y perspectivas». Informe final. Proyecto CONICIT 96001. Agenda Cacao. Octubre 1999. www.mercado_cacao_rafael_cartay.pdf Página 28. Primera parte. I. 1.6. Las técnicas del chocolate y los precursores.

«(…) Entonces, el procedimiento de fabricación del chocolate era completamente artesanal: los granos de cacao eran molidos, con gran trabajo de los obreros, en cilindros de madera que rodaban sobre piedras inclinadas y calientes. La invención del francés Buisson, que crea una tabla alta y horizontal, calentada con leña, permitió aumentar el rendimiento y facilitar el trabajo en los talleres (Linxe, 1992: 30) (…)».

(39). CARTAY, Rafael. «El cacao venezolano en el mercado mundial: Situación actual y perspectivas». Informe final. Proyecto CONICIT 96001. Agenda Cacao. Octubre 1999. www.mercado_cacao_rafael_cartay.pdf Página 12. Primera parte. I. 1.3. La geografía mundial del cultivo.

«(…) El cacao se cultivó inicialmente, y de manera exclusiva, en su continente de origen.

Domesticado por los mayas y encontrado por primera vez por los españoles en México en 1519, donde era cultivado por los aztecas, su cultivo se fue expandiendo progresivamente, por efecto de las migraciones humanas en el continente, durante la época precolombina en los territorios americanos ecológicamente apropiados. En la época colonial americana los mayores centros de producción eran Soconusco, en América Central; Guayaquil, en el Ecuador y las regiones costaneras del norte de Venezuela. Al inicio del siglo XX, la producción americana concentraba todavía el 78% del total de la producción mundial, pero esa relación cambió notablemente durante las décadas de 1920 y 1930, cuando África representó el 47 y el 64%, respectivamente, de la producción mundial. En la década de 1930 la supremacía americana del cultivo se había perdido.

El cultivo del cacao se extendió desde 1822 al continente africano, particularmente al África Occidental, y más intensivamente desde 1870. A finales del siglo XIX, hacia 1890, en África se cultivaba sólo el 5% del cacao del mundo, mayormente en las islas de Guinea Ecuatorial. Para 1920 en proporción alcanzaba el 47% y para 1930 el 64%, convirtiéndose África en la mayor región productora de cacao en el mundo. / (Página 13)

Visto desde la perspectiva histórica de un período de larga duración, se han producido, en el escenario de la producción mundial del cacao, tres grandes cambios.

El primer cambio se dio en el transcurso de la década de 1920, cuando la producción cacaotera africana desplazó a la producción americana como principal región productora de cacao en el mundo.

El segundo cambio se produjo en otro terreno, en el del material genético empleado para la siembra. La producción y la exportación, centradas básicamente hasta el siglo XIX en el cacao criollo, que produce un grano de cacao fino o de aroma, fue sustituido por la producción y la exportación basadas mayormente en el cacao forastero, que produce un cacao corriente u ordinario.

El tercer cambio se refiere a la geografía de la producción, al igual que el primero.

A finales de la década de 1990, Asia y Oceanía, vistos en conjunto, se convierten en la segunda región productora de cacao del mundo, después de África. La otrora supremacía americana en la producción de cacao pertenece a un pasado ya lejano, y de todas las regiones productoras de cacao en el mundo, América es ahora la de menor importancia.

Estos cambios se observan con mayor detalle, al reducir la escala geográfica de observación, al pasar del continente al país productor. Venezuela, y específicamente su región de la costa, en el norte del país, desde Chuao, en Aragua, hasta la península de Paria, en el extremo oriental, pasando por Barlovento y algunos centros productores del occidente, tuvo la hegemonía mundial como productor de cacao desde 1620 hasta finales del siglo XVIII, cuando desaparece la Compañía Guipuzcoana, que estimuló fuertemente la producción y la exportación de cacao en el país. Surgen, entonces, otros líderes en la producción de cacao como Ecuador, un productor tradicional, y las regiones emergentes de Brasil y São Tomé. El siglo XIX es la época dorada de Ecuador como productor y exportador, hasta que en la primera década del siglo XX es desplazado por Ghana, que se / (Página 14) mantiene como líder hasta la década de 1970. Después vendrá la supremacía de Côte d’Ivoire, que continúa hasta el presente y continuará durante buena parte del siglo XXI.

Actualmente las tres cuartas partes de la producción mundial en grano se concentran en apenas cinco países (Côte d’Ivoire, Brasil, Ghana, Malasia e Indonesia).

En la base de estos desarrollos cacaoteros a escala mundial, que se comportan como grandes ciclos, está lo que François Ruf (1995) ha llamado la «rente fôret» (La renta bosque), que refleja las ventajas económicas de producir cacao tras talar el bosque. Pero, al perderse la fertilidad asociada a la presencia del bosque, al cabo de unos años, sobreviene la crisis: vienen las enfermedades, se elevan los costos, envejecen las plantaciones, y las nuevas plantaciones en esas áreas ya no son tan productivas y son más costosas. La «renta bosque» existe porque no es económicamente viable reemplazar viejos árboles por otros nuevos en la misma tierra o plantar cacaoteros en tierras dedicadas a otros cultivos, mientras existan tierras con bosques para deforestar y plantar. Así, el desplazamiento del cultivo va eliminando el bosque de las tierras vírgenes, pero, ¿hasta cuándo durará esa posibilidad de desplazamiento? Al agotarse las existencias de esas tierras, declinará inevitablemente la supremacía del país como productor.

Una vez eliminado el bosque, sigue el desarrollo, pero luego sobreviene, brutalmente, una recesión. Estos desarrollos cacaoteros se realizan, según Ruf (1987), a costa de los frentes pioneros, que son grupos de migrantes que conquistan los bosques tropicales. Sobre la base de estas consideraciones, Ruf avanza su hipótesis central de que los ciclos del cacao tienen un carácter endógeno y repetitivo, sobre los cuales la historia local se implanta. La historia de un país puede reducir o acelerar los ciclos, pero no modificarlos en su esencia. La recesión cacaotera es debida casi a una constante: emigración y escasez de trabajo, en asociación con la deforestación y el envejecimiento de las plantaciones. En esos ciclos de la producción vinculados estrechamente con los ciclos de precios, intervienen factores ecológicos (deforestación y envejecimiento de las plantaciones), sociológicas (apropiación de la tierra y formación de la propiedad) y / (Página 15) económicos (caída de los precios internaciones del cacao y de sus productos, así como los cambios en la demanda). No olvidemos que, además, el cultivo del cacao es de carácter cíclico, caracterizado por períodos prolongados de sobreproducción y subproducción. Estos ciclos están ligados a la extrema rigidez de la oferta, dada por una fuerte inelasticidad de la oferta a corto plazo en relación con los cambios en los precios. La existencia de estos ciclos de larga duración es una característica propia de los cultivos «permanentes» como el cacao y el café. Esos ciclos de producción (ligados a la naturaleza del cultivo: un retraso de cuatro a cinco años en la entrada de la planta a la producción comercial, y luego la perennidad relativa de las plantaciones, que duran produciendo hasta unos cincuenta años, aunque con un escaso vigor productivo) originan una cierta dinámica de la producción y los precios, en la que la sobreproducción de hoy prepara la penuria de mañana, y viceversa (Daviron, 1996: 19; Jouve, Milly, 1990: 41). Pero la oferta no reacciona de inmediato al cambio en los precios, sino que lo hace con unos diez años de retardo. Este fenómeno, al que describiremos más adelante, es explicado por los efectos del llamado teorema de la telaraña (cobweb theorem) o ciclo del cerdo (hog cycle) (…)».

(40). «La historia del chocolate». www.la_historia.pdf http://www.zchocolat.com/es/the_history_of_chocolate.asp[25/02/2014 01:37:52 p.m.] Página 1. La expansión del cacao en Europa.

«(…) Las primeras pastillas de chocolate son inglesas (1674), el primer cacao en polvo es holandés (1828), la tableta es una creación (1830) británica y el chocolate con leche luego a las avellanas marcan la llegada triunfal de Suiza sobre el mercado del chocolate (1830-1875) (…)».

(41). «Del cacao al chocolate. Breve historia del chocolate». www.3,5- 11_561.pdf Página 9.

«(…) La industrialización del siglo XIX también afectó al chocolate y se produjeron importantes avances: / (Página 10) en 1828, en Holanda, se separó por un procedimiento mecánico la pasta de cacao de la manteca de cacao, lo que permitió cambiar la textura del chocolate; en 1840, en Inglaterra, se produjeron las primeras tabletas; 11 en 1875, en Suiza, se añadió leche condensada y se obtuvo el primer chocolate con leche; y aparecieron los primeros bombones en Francia e Italia (…)».

(42). OLIVERAS SEVILLA, Juan Manuel. «La elaboración del chocolate, una técnica dulce y ecológicia». Técnica industrial 268 / Marzo-Abril 2007. www.a37.pdf Página 48. Breve historia del chocolate.

«(…) En 1928, Coenraad van Houten, un fabricante de chocolate, cambió de forma fundamental la manera de hacer chocolate con su intervención de la prensa de cacao. Con ella se podía separar la manteca de cacao de la pasta, con lo que se podría quitar la grasa del cacao y obtener polvo de cacao desgrasado.

Con el perfeccionamiento de los procesos manufactureros, la demanda de chocolate experimentó un incremento sin precedentes en toda Europa. Philippe Suchard dio otro paso más, cuando en 1826 inventó una batidora para la mezcla del azúcar con el cacao en polvo. Poco antes, en 1825, había fundado su propia confitería en Neuchatel en la que ofrecía chocolate fino artesanal fabricado a mano. Posteriormente sería el primer empresario suizo en establecer una fábrica de chocolate en Alemania. Su yerno y socio Carl Russ inauguró la segunda fábrica extranjera en Austria.

En 1842, el inglés John Cadbury fabrica por primera vez el chocolate para comer, ya que la mayor parte se venía haciendo para beber. Para lograrlo, al cacao le añadió vainilla y azúcar, co0nsiguiendo un producto muy comercial y exquisito. Un compatriota suyo, Joseph Frey, crea un nuevo producto, la manteca de cacao y, logra el primer chocolate en tableta, que además de manteca de cacao contenía azúcar y licor. Fue la primera tableta o barra de chocolate (…)».

(43). «La historia del chocolate». www.la_historia.pdf http://www.zchocolat.com/es/the_history_of_chocolate.asp[25/02/2014 01:37:52 p.m.]

«(…) 1847 Inglaterra propone por primera vez, gracias a la ingeniosidad de la casa Fry y Los sonidos, el chocolate bajo forma sólida (…)».

(44). OLIVERAS SEVILLA, Juan Manuel. «La elaboración del chocolate, una técnica dulce y ecológicia». Técnica industrial 268 / Marzo-Abril 2007. www.a37.pdf Página 48. Breve historia del chocolate.

«(…) A Daniel Peter se debe en 1875 el método para hacer chocolate con leche gracias a la combinación del cacao con la leche condensada, inventada siete años antes por Henry Nestlé.

En la década de 1880, se fue popularizando la tablilla de chocolate con leche. La adición de leche eliminaba el sabor ácido que el chocolate tenía hasta entonces. Este logro permitió la difusión definitiva del chocolate en Europa (…)».

(45). ANÓNIMO. «El origen del chocolate». Banco de textos. www.El origen del chopcolate.pdf Página 1.

«(…) Daniel Peter (1836-1919) fue chocolatero suizo famoso por haber sido el primero en / (Página 2) mezclar el chocolate con la leche en barras sólidas elaborando las primeras barras de chocolate con leche, creando un hito en la historia del chocolate. Pero Peter no lo consiguió solo.

Fue su colaboración con Henri Nestlé, un empresario de comida para bebés que tenía un laboratorio al lado de su chocolatería, lo que permitió este invento. Cuando Peter mezclaba el chocolate con la leche, la humedad de esta producía un rápido deterioro del producto. Una opción era emplear leche en polvo, pero no era posible debido a su elevado coste. Finalmente, la solución vino de la mano de Henrí Nestlé: emplear leche condensada. El producto salió definitivamente al mercado en 1875, tras un duro trabajo de siete años (…)».

(46). DE LA FUENTE DEL MORAL, Fátima. «El chocolate, la bebida divina que conquistó Europa». www.chocolate.pdf Página 4. Los preparativos de una chocolatada.

«(…) El Museo de cerámica de Barcelona conserva un plafón en forma de media luna, creado en 1710 en el taller de Llorenç Passoles, que representa una merienda en un jardín señorial. En una de las escenas que lo componen, unos sirvientes preparan con esmero el chocolate caliente que van a servir a los invitados.

1. Bloques de cacao. Tras tostar, descascarillas y moler el cacao, se mezclaba con vainilla, canela y azúcar y, se convertía en una fina pasta a la que se daba forma de bloques.

2. La preparación. Los ingredientes se calentaban en una vasija de cobre, que tenía un orificio en la tapa para introducir el mango del molinillo con el que mezclar el chocolate.

3. La chocolatera. El chocolate ya elaborado se vería en una chocolatera, de porcelana o plata, con una tapa con asa para facilitar su apertura y un mango en ángulo recto.

4. Servicio en tazas. En chocolate se tomaba caliente en tazas especiales llamada jícaras o pocillos, que se colocaban sobre bandejas o mancerinas de porcelana (…)». (Foto: Ramón Manint/Album) (…)».

(47). DE LA FUENTE DEL MORAL, Fátima. «El chocolate, la bebida divina que conquistó Europa». www.chocolate.pdf Página 4. Maestros chocolateros.

«(…) La preparación del producto que luego iba ser consumido era responsabilidad del molendero. Éste recorría el país con una piedra curva sobre la espalda. Seguía la denominada técnica del metate, que consistía en moler, de rodillas, y sobre la mencionada piedra, las semillas del cacao. Poco a poco, y con mucho esfuerzo, extraía una masa líquida y uniforme, conocida como pasta de cacao.

El jurista valenciano Marcos Antonio Orellana habla de ello en este poema: «¡Oh, divino chocolate / que arrodillado te muelen / manos plegadas te baten / y ojos al cielo te beben!».

Todo cambió a partir del siglo XIX, cuando las técnicas de la Revolución Industrial favorecieron aún más su consumo y abarataron su coste. Pronto, el té y el café fueron desplazando al chocolate, que empezó a asociarse con juerguistas y trasnochadores. Lejos quedaban los días en que se consideraba de carácter divino, como dejó escrito Valle-Inclán: «Cacao en lengua del Anahuac / es pan de dioses, o Cacahuac» (…)».

(48). KÜSTER, Vicente & CARRIÓN, Bernardo. «Chocolates Valor. Placer adulto. Pasión al chocolate». Villajoyosa. Edita Chocolates Valor. Página 40. Tomo II. El chocolate en Villajoyosa.

«(…) El cronista local José Payá atribuye el inicio a un artesano napolitano que, por mar, llegó a las costas vileras y se instaló, creando escuela, entre los siglos XVIII y XIX (…)».

(49). VINACHES, Luísa. «La Vila chocolatera». Villajoyosa. Edita la autora. 1994. Página 205. Los primeros chocolateros.

«(…) Sobre los primeros chocolateros que habían a La Vila, los datos más antiguos son los incluidos en un artículo titulado «La Villajoyosa industrial del siglo XIX», publicado en la Revista de Fiestas de Moros y Cristianos de 1987.

Este escrito lo consiguió José Payá Nicolau de la siguiente forma: «Del Doctor Guardiola Fuster diremos ahora que nos ha proporcionado diversos manuscritos, la mayoría muy deteriorados, dada la fecha en que se produjeron (entre 1722 y 1860) más la agresión añadida de humedades y erosiones. De todos modos y, con la ayuda de utensilios ópticos de aumento, hemos podido ir descifrando textos que refieren momentos esencialmente históricos por los que ha ido pasando Villajoyosa desde el año 1300 hasta el siglo XVIII. Resaltado / (Página 206) de esta azarosa prospección caligráfica y, de los aconsejables cotejos que hemos realizado, han sido la Carta Puebla de Villajoyosa y los textos sobre industrias jonenses y ciencia hidráulica aplicada, que aparecen sin firma».

«Por efectos, sin duda y, debido a la sacudida social que sufriera Europa como consecuencia de las conquistas napoleónicas, aparecieron en esta villa algunos inmigrantes como buscando refugio… En el año 1810 se había presentado en Villajoyosa un chocolatero, que atrajo a otro y, poco a poco, los hijos de esta villa se fueron dedicando a esta labor del chocolate (…)».

(50). ESPINOSA RUÍZ, Antonio & LLINARES ESQUERDO, Mª del Mar. «La industria tradicional del chocolate en Villajoyosa». Edición en castellano. Nº 2. Guíes del Museu de La Vila. Museu Municipal d´Arqueología i Etnografía de la Vila Joiosa. Página 2.

«(…) Sin embargo, los estudios recientes indican que ya existía esta industria al menos a principios del siglo XIX: Según José Payá fue un italiano quién trajo la primera piedra de moler cacao en 1810 (…)».

(51). OLIVERAS SEVILLA, Juan Manuel. «La elaboración del chocolate, una técnica dulce y ecológicia». Técnica industrial 268 / Marzo-Abril 2007. www.a37.pdf Página 48. Breve historia del chocolate.

«(…) A Antonio Carletti, un comerciante italiano se le atribuye la introducción del chocolate en Italia en 1606. Gracias a los matrimonios entre la nobleza europea y los viajes del clero, el conocimiento acerca del chocolate se expandió rápidamente a todo el continente (…)».

(52). SOSA TINOCO, Mariana Montserrat. «El aprovechamiento turístico del Chocolate: Una propuesta para un itinerario cultural». Máster Tesis. Máster en Turismo Cultural, dirigido por Silvia Aulet Serrallonga. Facultad de Turismo. Universidad de Gerona. Gerona. Septiembre 2016. www.Mariana Sosa. TMF-MTC 2015-16.pdf Página 58. Tabla 12. Identificación del chocolate de Italia. Italia. Historia. Fuente: ICCO, The Chocolate way. Elaboración propia.

«(…) Uno de los primeros países luego de España en acoger el chocolate, fue Italia. Gracias a las múltiples conexiones que estos países tenían, era muy fácil conectar el cacao a las tierras Italianas. Se dice por una parte que el chocolate en Italia, fue presentado por Manuel Filiberto de Saboya, quien lo dio a conocer luego de la Victoria de San Quintín. Tras ello, en el siglo XVII la demanda del chocolate era tan extensa que España no pudo abarcar el comercio, desarrollando así la integración de Italia al comercio chocolatero (…)».

(53). KÜSTER, Vicente & CARRIÓN, Bernardo. «Chocolates Valor. Placer adulto. Pasión al chocolate». Villajoyosa. Edita Chocolates Valor. Página 40. Tomo II. El chocolate en Villajoyosa.

«(…) La cita del diccionario Madoz, que explica como los hijos no primogénitos de los agricultores vileros se dedicaban a la arriería, a finales del XVIII o principios del XIX, comerciando fundamentalmente con grano y especias y, llegando así el cacao a La Vila Joiosa (…)».

(54). ESPINOSA RUÍZ, Antonio & LLINARES ESQUERDO, Mª del Mar. «La industria tradicional del chocolate en Villajoyosa». Edición en castellano. Nº 2. Guíes del Museu de La Vila. Museu Municipal d´Arqueología i Etnografía de la Vila Joiosa. Página 2.

«(…) Una de las industrias tradicionales más emblemáticas de Villajoyosa es la dedicada al chocolate. Sus orígenes no están claros, pero los primeros fabricantes conocidos se remontan a alrededor del año 1840 (…)».

(55). ESPINOSA RUÍZ, Antonio & LLINARES ESQUERDO, Mª del Mar. «La industria tradicional del chocolate en Villajoyosa». Edición en castellano. Nº 2. Guíes del Museu de La Vila. Museu Municipal d´Arqueología i Etnografía de la Vila Joiosa. Página 2. Página 2.

«(…) 2. La primera fábrica de chocolate conocida en Villajoyosa, en la partida del Serrà, fundada en 1840 por Agustín Vinaches, con el nombre de «La Perfecció». Imagen de 1920 (…)».

(56). ANÓNIMO. «La Vila Joiosa industrial del siglo XIX». Publicado en: Revista de fiestas de Moros y Cristianos de La Vila Joiosa 1987. Nº 24. Julio 1987. Edita Asociación Santa Marta. Editor literario: José Payá Nicolau. Imprime Gráficas Esquerdo. Sin paginar.

«(…) habiendo ya en este año de 1858, 22 piedras (…)».

VINACHES, Luísa. «La Vila chocolatera». Villajoyosa. Edita la autora. 1994. Página 205. Los primeros chocolateros.

«(…) Sobre los primeros chocolateros que habían a La Vila, los datos más antiguos son los incluidos en un artículo titulado «La Villajoyosa industrial del siglo XIX», publicado en la Revista de Fiestas de Moros y Cristianos de 1987.

Este escrito lo consiguió José Payá Nicolau de la siguiente forma: «Del Doctor Guardiola Fuster diremos ahora que nos ha proporcionado diversos manuscritos, la mayoría muy deteriorados, dada la fecha en que se produjeron (entre 1722 y 1860) más la agresión añadida de humedades y erosiones. De todos modos y, con la ayuda de utensilios ópticos de aumento, hemos podido ir descifrando textos que refieren momentos esencialmente históricos por los que ha ido pasando Villajoyosa desde el año 1300 hasta el siglo XVIII. Resaltado / (Página 206) de esta azarosa prospección caligráfica y, de los aconsejables cotejos que hemos realizado, han sido la Carta Puebla de Villajoyosa y los textos sobre industrias jonenses y ciencia hidráulica aplicada, que aparecen sin firma».

«Por efectos, sin duda y, debido a la sacudida social que sufriera Europa como consecuencia de las conquistas napoleónicas, aparecieron en esta villa algunos inmigrantes como buscando refugio… En el año 1810 se había presentado en Villajoyosa un chocolatero, que atrajo a otro y, poco a poco, los hijos de esta villa se fueron dedicando a esta labor del chocolate, habiendo ya, en este año de 1858, 22 piedras (…)».

(57). ANÓNIMO. «La Vila Joiosa industrial del siglo XIX». Publicado en: Revista de fiestas de Moros y Cristianos de La Vila Joiosa 1987. Nº 24. Julio 1987. Edita Asociación Santa Marta. Editor literario: José Payá Nicolau. Imprime Gráficas Esquerdo. Sin paginar. En 1860.

«(…) Ya son las piedras de chocolate 38 y, se calcula la producción de estas hasta un total de mil arrobas al mes (…)».

ESPINOSA RUÍZ, Antonio & LLINARES ESQUERDO, Mª del Mar. «La industria tradicional del chocolate en Villajoyosa». Edición en castellano. Nº 2. Guíes del Museu de La Vila. Museu Municipal d´Arqueología i Etnografía de la Vila Joiosa. Página 2.

«(…) En el año 1860 había treinta y ocho piedras de moler cacao (…)».

(58). ESPINOSA RUÍZ, Antonio & LLINARES ESQUERDO, Mª del Mar. «La industria tradicional del chocolate en Villajoyosa». Edición en castellano. Nº 2. Guíes del Museu de La Vila. Museu Municipal d´Arqueología i Etnografía de la Vila Joiosa. Página 2.

«(…) Era habitual alternar esta actividad con los trabajos agrícolas, de los cuales era un complemento (…)».

(59). VINACHES, Luísa. «La Vila chocolatera». Villajoyosa. Edita la autora. 1994. Página 205. Los primeros chocolateros.

«(…) En 1850, cuando Madoz publica el «Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus posesiones de ultramar», no consta que en La Vila hay piedras ni fábricas de chocolate; es posible que no lo consideraran como Industria sino como un trabajo familiar. De cualquier modo, se puede asegurar que en aquel año ya habían bastantes vileros que elaboraban chocolate a la piedra (…)».

(60). GARCÍA ÁLVAREZ-BUSTO, Alejandro. «El molino de cacao del Monasterio de Corias (Asturias). Documentación histórica y análisis arqueológico». 8º Congreso Internacional de Molinología. Innovación y Ciencia en el Patrimonio Etnográfico. www.Molino_Corias_Congrseso_molinologia-2012.pdf Página 5. 2. Elaboración y consumo de chocolate durante la etapa benedictina.

«(…) En el año 1709 el monasterio pagaba a una persona que «labraba» el chocolate y, se alquilaba la piedra de moler (3). Unos años más tarde, los monjes comprarán una piedra «con dos manos» para labrar chocolate (4). Y en 1723 dos bazías de madera para «labrar chocolate» (5). De nuevo en 1733 el monasterio compra una «piedra con su mano» para elaborar chocolate (6) (…) / (Página 5).

Todos estos datos nos están informando que los monjes benedictinos molían el cacao a la usanza tradicional, empleando un molino de mano del tipo de los metates (…)».

(61). ESPINOSA RUÍZ, Antonio & LLINARES ESQUERDO, Mª del Mar. «La industria tradicional del chocolate en Villajoyosa». Edición en castellano. Nº 2. Guíes del Museu de La Vila. Museu Municipal d´Arqueología i Etnografía de la Vila Joiosa. Página 2.

«(…) Las industrias tradicionales eran familiares y se desarrollaban en la parte trasera de la casa (…)».

(62). KÜSTER, Vicente & CARRIÓN, Bernardo. «Chocolates Valor. Placer adulto. Pasión al chocolate». Villajoyosa. Edita Chocolates Valor. Página 42. Tomo II. El chocolate en Villajoyosa.

«(…) Una vez comprado el grano de cacao, los artesanos-arrieros lo trabajaban en pequeños obradores contiguos a sus casas, donde trabajaba toda la familia (…)».

(63). GÓMEZ LÓPEZ, José Daniel. «La industria del chocolate en Villajoyosa». Alicante. Publicaciones de la Universidad de Alicante. 1984. www.Gomez_Lopez_Industria_chocolate.pdf Página 26. III. Una estructura singular: La industria artesanal «a domicilio».

«(…) En este sentido, a diferencia de otras actividades como las hilaturas, el chocolate se elaboraba en los fondos de la vivienda del xocolater, contando para su elaboración con la ayuda de la mano de obra familiar (…)».

(64). ESPINOSA RUÍZ, Antonio & LLINARES ESQUERDO, Mª del Mar. «La industria tradicional del chocolate en Villajoyosa». Edición en castellano. Nº 2. Guíes del Museu de La Vila. Museu Municipal d´Arqueología i Etnografía de la Vila Joiosa. Página 6.

«(…) 13. La producción artesanal.

14. Máquina de triturar el grano tostado.

15. Metate o molino manual de granito (S. XIX antes de 1870). Una sartén con carbón calentaba la piedra para facilitar la molienda. El cacao caía en una artesa con azúcar.

16. Mortero de caliza dura para el triturado de la canela o la vainilla componentes aromáticos del chocolate.

17. Pastera para separar manualmente la cascarilla del grano tostado mediante sacudidas repetidas.

18. Artesa para remover la mezcla del chocolate y pasarla a la mesa caliente para cortar las porciones.

19. Bandeja con envoltorios para depositar las porciones ya pesadas, dar forma a la pastilla mediante sacudidas y finalmente, marcar las onzas con el marcador (…)».

(65). GÓMEZ LÓPEZ, José Daniel. «La industria del chocolate en Villajoyosa». Alicante. Publicaciones de la Universidad de Alicante. 1984. www.Gomez_Lopez_Industria_chocolate.pdf Página 26. III. Una estructura singular: La industria artesanal «a domicilio».

«(…) Cabe destacar, que la trituración y molienda del cacao demandaba un ingente esfuerzo físico. Toda la operación se realizaba manualmente («a brazo»), manejando con destreza un rodillo de piedra («corró») que se frotaba contra otra piedra de forma cóncava. Con esta operación se obtenía un caldo espeso, que mediante la ayuda de un pequeño hornillo se calentaba, a la vez que se depositaba en una artesa (…)».

(66). GÓMEZ LÓPEZ, José Daniel. «La industria del chocolate en Villajoyosa». Alicante. Publicaciones de la Universidad de Alicante. 1984. www.Gomez_Lopez_Industria_chocolate.pdf Página 26. III. Una estructura singular: La industria artesanal «a domicilio».

«(…) Acto seguido se repetía la operación con el fin de obtener una pasta más fina a la que se incorporaba posteriormente azúcar, harina, canela, vainilla y demás ingredientes que cada artesano creía conveniente añadir. El resultado final era la obtención del xocolate a la pedra, muy rudimentario en su / (Página 27) aspecto físico, aunque por su agradable sabor y aroma era objeto de una puntual y fi el demanda. Es importante resaltar que el proceso de elaboración de chocolate a la pedra era una adaptación de tradicionales métodos seguidos por los indios mejicanos (nota 9) (…)».

(67). ESPINOSA RUÍZ, Antonio & LLINARES ESQUERDO, Mª del Mar. «La industria tradicional del chocolate en Villajoyosa». Edición en castellano. Nº 2. Guíes del Museu de La Vila. Museu Municipal d´Arqueología i Etnografía de la Vila Joiosa. Página 3.

«(…) Envoltura de papel impreso de la primera fábrica conocida en Villajoyosa «La Perfección». La pastilla pesaba 425 gr., y su precio era de seis reales de vellón (…)».

(68). KÜSTER, Vicente & CARRIÓN, Bernardo. «Chocolates Valor. Placer adulto. Pasión al chocolate». Villajoyosa. Edita Chocolates Valor. Página 41. Tomo II. El chocolate en Villajoyosa.

«(…) En el siglo XVIII, las mercancías se transportaban a lomos de mulo y más tarde aparecieron los carros, cuando las economías lo permitían (…)».

(69). ESPINOSA RUÍZ, Antonio & LLINARES ESQUERDO, Mª del Mar. «La industria tradicional del chocolate en Villajoyosa». Edición en castellano. Nº 2. Guíes del Museu de La Vila. Museu Municipal d´Arqueología i Etnografía de la Vila Joiosa. Página 2.

«(…) En el año 1860 había treinta y ocho piedras de moler cacao y veintiséis carros para el transporte y comercio del producto (…)».

(70). ANÓNIMO. «La Vila Joiosa industrial del siglo XIX». Publicado en: Revista de fiestas de Moros y Cristianos de La Vila Joiosa 1987. Nº 24. Julio 1987. Edita Asociación Santa Marta. Editor literario: José Payá Nicolau. Imprime Gráficas Esquerdo. Sin paginar.

«(…) habiendo ya en este año de 1858, 22 piedras y, siendo más de 60 los traficantes, que reparten la mercancía por los lugares de la costa y hacia el poniente, llegando hasta Águilas, Granada, Sierra de Segura, Sierra de Alcaraz, Mancha de Albacete, Sierra de Enguera, Utiel, Ribera Baja, Huerta de Gandía y Marquesado de Denia (…)».

KÜSTER, Vicente & CARRIÓN, Bernardo. «Chocolates Valor. Placer adulto. Pasión al chocolate». Villajoyosa. Edita Chocolates Valor. Página 41. Tomo II. El chocolate en Villajoyosa.

«(…) Poco a poco, cada artesano fue construyendo su propia red de distribución, que incluía visitas regulares a Castilla-La Mancha, Andalucía y resto de la Comunidad Valenciana, donde abastecían de chocolate a las principales localidades (…)».

(71). Archivo Parroquial iglesia de «La Asunción», custodiado en la parroquia del «Cristo Resucitado». Jueves 27 junio, 2019. Libro Defunciones de adultos (1892-1897). Gº 47. Hermenegilda Pérez Esquerdo. (1818-1895).

«(…) Como beneficiado Racional de la parroquial iglesia de Nuestra Señora de La Asunción de Villajoyosa, provincia de Alicante, diócesis de Valencia, día 5 de marzo de mil ochocientos noventa y cinco, mandé dar sepultura eclesiástica en el cementerio de esta parroquia transcurrido que fuere el debido tiempo al cadáver de Hermenegilda Pérez Esquerdo de setenta y siete años de edad, casada con Ginés Pérez, hija legítima de Jaime y Vicenta. Todos naturales y vecinos de esta. Falleció hoy a las dos de la mañana a consecuencia de tisis pulmonar último periodo según el facultativo Don Antonio Esquerdo. No testó. Recibió los santos Sacramentos. De que certifico. Firmo = Miguel Martí. Racional (…)».

(72). Archivo Parroquial iglesia de «La Asunción», custodiado en la parroquia del «Cristo Resucitado». Jueves 27 junio, 2019. Libro Defunciones de adultos 1877-1889. Folio 49. Gº109. Ginés Pérez Llinares. (1836-1878).

«(…) En la parroquial iglesia de Villajoyosa, provincia de Alicante, arzobispado de Valencia, día diez de octubre de mil ochocientos setenta y ocho, se celebró el oficio de sepultura eclesiástica al cadáver de Ginés Pérez y Llinares, jornalero, de edad cuarenta y dos años, natural de esta villa, hijo de Ginés y Hermenegilda y casado con Vicenta Pérez y Pérez, naturales de la misma; y acto seguido fue conducido al cementerio siendo testigos José Moreci, enterrador y Antonio Serrano, sacristán. No testó. Recibió los Santos Sacramentos y, falleció de hidropesía, en el día anterior, a las siete de la tarde, según el facultativo, de que certifico (…)».

(73). Archivo Parroquial iglesia de «La Asunción», custodiado en la parroquia del «Cristo Resucitado». Jueves 27 junio, 2019. Libro Bautismos 1865-1870. Folio 142 vuelto. 14 junio 1866. Hermenegilda Pérez Pérez. Gacida en 1866.

«(…) En la villa de Villajoyosa, provincia de Alicante, del arzobispado de Valencia la Don Vicente Mayor presbítero coadjutor de la misma a catorce de junio de mil ochocientos sesenta y seis [ilegible] a una niña que nació dicho día a las ocho de la mañana, hija legítima de Ginés Pérez, arriero y de Vicenta Pérez, naturales y casados en esta. Abuelos paternos Ginés Pérez y Hermenegilda Llinares. Maternos Gaspar Pérez y María Pérez. Su nombre Hermenegilda y fueron sus padrinos Gaspar Pérez y Rosa Pérez, a quienes advertí el parentesco (…)».

(74). Fuente: Gaspar Pérez Esquerdo, gerente de «Chocolates Pérez». Nacido en Villajoyosa el 30 de mayo de 1949. Museo del chocolate. «Chocolates Pérez». Entrevista realizada el jueves 20 de junio, 2019. 13 horas.

«(…) Ginés Pérez tuvo dos hijos que se llamaron Gaspar Pérez Pérez y Ginés Pérez Pérez (…)».

(75). Fuente: Archivo Parroquial «La Asunción». Libro de defunciones, tomo 38 (1945-1951). Custodiado en la parroquia del «Cristo Resucitado», de Villajoyosa. 21 junio, 2019.

«(…) Gaspar Pérez Pérez. Nº 59. El infrascrito Doctor Don Juan Segarra Segarra como cura de la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Villajoyosa, diócesis de Valencia, provincia de Alicante, el día diecinueve de octubre de mil novecientos cincuenta mandé dar sepultura eclesiástica en el cementerio de esta ciudad, transcurrido que fuese el debido tiempo, al cadáver de Gaspar Pérez Pérez, de setenta y siete años, casado con María Soriano Vinaches, natural y vecino de esta, hijo legítimo de Ginés y de Vicenta que, según certificación facultativa, falleció el día anterior a las cinco horas de la tarde, a consecuencia de uremia, en la partida del Charquet, número uno.

De que como cura certifico.

Dr. Juan N. Segarra Segarra (…)».

(76). Fuente: Gaspar Pérez Esquerdo gerente de «Chocolates Pérez». Nacido en Villajoyosa el 30 de mayo de 1949. Museo del chocolate. «Chocolates Pérez». Entrevista realizada el jueves 20 de junio, 2019. 13 horas.

«(…) Ginés Pérez vivió en el último cuarto del siglo XIX. Fue el primer chocolatero que iba a vender el chocolate por la Marina Baja. Fue el bisabuelo de Gaspar Pérez Esquerdo y los 4 restantes propietarios actuales. Vivía cerca de la actual fábrica de «Chocolates Pérez» (…)».

(77). Fuente: Gaspar Pérez Esquerdo gerente de «Chocolates Pérez». Nacido en Villajoyosa el 30 de mayo de 1949. Museo del chocolate. «Chocolates Pérez». Entrevista realizada el jueves 20 de junio, 2019. 13 horas.

«(…) Los hijos de Gaspar Pérez Pérez, se dedicaron a la fabricación de chocolate; mientras que de los 4 hijos de Ginés Pérez Pérez, solo dos se dedicaron al oficio de chocolatero, mientras que los otros dos se dedicaron a la pesca (…)».

(78). Fuente: Archivo Parroquial «La Asunción». Libro de defunciones, tomo 38 (1945-1951). Custodiado en la parroquia del «Cristo Resucitado», de Villajoyosa. 21 junio, 2019.

«(…) Gaspar Pérez Pérez. Nº 59. El infrascrito Doctor Don Juan Segarra Segarra como cura de la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Villajoyosa, diócesis de Valencia, provincia de Alicante, el día diecinueve de octubre de mil novecientos cincuenta mandé dar sepultura eclesiástica en el cementerio de esta ciudad, transcurrido que fuese el debido tiempo, al cadáver de Gaspar Pérez Pérez, de setenta y siete años, casado con María Soriano Vinaches, natural y vecino de esta, hijo legítimo de Ginés y de Vicenta que, según certificación facultativa, falleció el día anterior a las cinco horas de la tarde, a consecuencia de uremia, en la partida del Charquet, número uno.

De que como cura certifico.

Dr. Juan N. Segarra Segarra (…)».

(79). Fuente: Gaspar Pérez Esquerdo gerente de «Chocolates Pérez». Nacido en Villajoyosa el 30 de mayo de 1949. Museo del chocolate. «Chocolates Pérez». Entrevista realizada el jueves 20 de junio, 2019. 13 horas.

«(…) El metate de mi abuelo Gaspar Pérez Pérez está en el Museo del chocolate de Chocolates Valor (…)».

(80). Fuente: Gaspar Pérez Esquerdo gerente de «Chocolates Pérez». Nacido en Villajoyosa el 30 de mayo de 1949. Museo del chocolate. «Chocolates Pérez». Entrevista realizada el jueves 20 de junio, 2019. 13 horas.

«(…) Mi abuelo compraba el chocolate de Guinea ecuatorial. Lo tenía que pagar por anticipado porque si no, nó se lo servían, y se lo entregaban en Villajoyosa (…)».

CARTAY, Rafael. «El cacao venezolano en el mercado mundial: Situación actual y perspectivas». Informe final. Proyecto CONICIT 96001. Agenda Cacao. Octubre 1999. www.mercado_cacao_rafael_cartay.pdf Página 39. Segunda parte. II. El mercado mundial del cacao y del chocolate. 2.1. El mercado mundial del cacao.

«(…) La introducción del cacao en el continente africano se produce a final de la década de 1870. En 1890 en África se cultivaba sólo el 5% del cacao del mundo, mayormente en las islas de Guinea Ecuatorial. Para 1920 esa proporción alcanzaba a casi un 50%, y se concentraba en la parte continental. Ese cambio geográfico de la producción ocasionó que la producción de cacao pasará de los tipos Criollo o Trinitario al tipo Forastero, trayendo consigo cambios importantes en la industria chocolatera mundial (Dan, 1995: 55) (…)».

(81). SOLER SORIANO, Jaume. «Des del cantó d´El Mercantil». Tomo I. Villajoyosa. Edita el autor. 1995. Página 48.

«(…) Gaspar Pérez, Santo: algunos pueblos de la provincia de Ciudad Real (…)».

(82). GÓMEZ LÓPEZ, José Daniel. «La industria del chocolate en Villajoyosa». Alicante. Publicaciones de la Universidad de Alicante. 1984. www.Gomez_Lopez_Industria_chocolate.pdf Página 30. III. Una estructura singular: La industria artesanal «a domicilio».

«(…) Ciudad Real, provincia también visitada por Gaspar Pérez (…)».

(83). Fuente: Gaspar Pérez Esquerdo gerente de «Chocolates Pérez». Nacido en Villajoyosa el 30 de mayo de 1949. Museo del chocolate. «Chocolates Pérez». Entrevista realizada el jueves 20 de junio, 2019. 13 horas.

«(…) En la ciudad de Valdepeñas (Ciudad Real) vivía una hermana de Gaspar Pérez Pérez, propietaria de una posada, donde vivió durante mucho tiempo Gaspar Pérez Pérez, ya que aprovechaba la estancia con su hermana para ir a vender chocolate, por toda la zona de Castilla- La Mancha. Gaspar Pérez Pérez tenía un mulo y un carro y con eso iba a vender y repartir el chocolate. Junto a él le acompañaba en la venta con el carro, Juan Lloret Pérez, que es el padrino de Gaspar Pérez Esquerdo (…)».

(84). SOLER SORIANO, Jaume. «Des del cantó d´El Mercantil». Tomo I. Villajoyosa. Edita el autor. 1995. Página 48. Siglo XX.

«(…) Les voltes, los viajes en carro de quienes se dirigían a La Mancha, duraban unas tres semanas y, en ellas los entregados comerciantes apenas descansaban, soportando la lluvia y las nieves de los inviernos, que a más de uno le impedían quitarse las botas durante todo el viaje y, durmiendo en las cuadras a los pies de los mulos para poder arreglarlos durante la noche y para estar más calientes.

Y durante los tórridos veranos manchegos viajaban de noche para que no se derritiera el chocolate, aprovechando las horas del día para atender a los clientes cercanos y descansando en las célebres ventas de la zona. / (Página 49)

El viaje hacia La Mancha no solo servía para llevar allí chocolate, sino también turrón (hecho aquí, en la Vila) en las fechas próximas a Nadal y papel de fumar, que se recogía en Alcoi al volver del viaje y que se llevaría en el siguiente y, de vuelta, los carros no volvían de vacío, sino que traían queso manchego y voreta, que remitían a Xàtiva para hacer licores (…)».

(85). CARTAY, Rafael. «El cacao venezolano en el mercado mundial: Situación actual y perspectivas». Informe final. Proyecto CONICIT 96001. Agenda Cacao. Octubre 1999. www.mercado_cacao_rafael_cartay.pdf Página 24. Primera parte. I. 1.5. El chocolate: Modo de empleo. La conservación del chocolate.

«(…) El chocolate es muy sensible al frío o al calor excesivos. El frío endurece el interior del chocolate y lo cubre de una humedad que opaca su brillo, dándole un aspecto blanquecino. En este caso, los cristales de azúcar son atraídos a la superficie y se disuelven en el vapor de agua, antes de recristalizar. El proceso altera la textura y el sabor del chocolate (Khodorowsky, Robert, 1997; Coady, 1995 :30-31).

El calor también afecta al chocolate. Su superficie se derrite por encima de 28°C, y al enfriarse se vuelve blanquecino por la cristalización de la manteca de cacao. Esa alteración de su aspecto, que no lo vuelve inadecuado para el consumo, afecta el placer de su degustación (Khodorowsky, Robert, 1997).

La luz puede ser responsable de la descomposición de la manteca de cacao, lo que altera la cualidad gustativa del chocolate.

El chocolate debe ser conservado a una temperatura comprendida entre 15 y 18°C, en un lugar seco, guardado en un envase cerrado o envuelto en papel de aluminio, al abrigo de olores que captaría, como todo cuerpo graso, en detrimento de sus propios aromas (Khodorowsky, Robert, 1997) (…)».

(86). Fuente: Gaspar Pérez Esquerdo gerente de «Chocolates Pérez». Nacido en Villajoyosa el 30 de mayo de 1949. Museo del chocolate. «Chocolates Pérez». Entrevista realizada el jueves 20 de junio, 2019. 13 horas.

«(…) Gaspar Pérez Pérez contrajo matrimonio con María Soriano Vinaches, pero ella no se dedicó a la elaboración de chocolate, sino tan solo a la familia. Y en su casa vendía el chocolate por libras, cuando iba alguien a comprarlo «(…).

(87). Fuente: Gaspar Pérez Esquerdo gerente de «Chocolates Pérez». Nacido en Villajoyosa el 30 de mayo de 1949. Museo del chocolate. «Chocolates Pérez». Entrevista realizada el jueves 20 de junio, 2019. 13 horas.

(88). Fuente: Gaspar Pérez Esquerdo gerente de «Chocolates Pérez». Nacido en Villajoyosa el 30 de mayo de 1949. Museo del chocolate. «Chocolates Pérez». Entrevista realizada el jueves 20 de junio, 2019. 13 horas.

(89). Fuente: Gaspar Pérez Esquerdo gerente de «Chocolates Pérez». Nacido en Villajoyosa el 30 de mayo de 1949. Museo del chocolate. «Chocolates Pérez». Entrevista realizada el jueves 20 de junio, 2019. 13 horas.

(90). VINACHES, Luísa. «La Vila chocolatera». Villajoyosa. Edita la autora. 1994. Página 213 y 215. Chocolates Valor.

«(…) Tal que reza el publirreportaje de la empresa, «en un año poco propicio para la agricultura» (1881), un vilero llamado Valeriano López Lloret, al que todos conocían por «el abuelo Valor», decidió «comprarse una piedra y hacerse chocolater» (…)».

(91). KÜSTER, Vicente & CARRIÓN, Bernardo. «Chocolates Valor. Placer adulto. Pasión al chocolate». Villajoyosa. Edita Chocolates Valor. Página 44. Tomo II. Gacimiento de Chocolates Valor.

«(…) La historia de Chocolates Valor arranca en 1881, con Valeriano López Lloret como fundador y protagonista de una bella aventura. Ese fue el año de su constitución, aunque los antecedentes familiares como chocolateros se remontan varias décadas atrás; cuando la saga de la familia López ejercía de chocolatera en la zona de La Ermita (…)».

(92). KÜSTER, Vicente & CARRIÓN, Bernardo. «Chocolates Valor. Placer adulto. Pasión al chocolate». Villajoyosa. Edita Chocolates Valor. Página 44. Tomo II. Gacimiento de Chocolates Valor.

«(…) Diez años antes de su constitución, Valeriano López LLoret ya aparece como chocolatero en el registro civil de La Vila Joiosa (…)».

(93). KÜSTER, Vicente & CARRIÓN, Bernardo. «Chocolates Valor. Placer adulto. Pasión al chocolate». Villajoyosa. Edita Chocolates Valor. Página 44. Tomo II. Gacimiento de Chocolates Valor.

«(…) En sus comienzos, Valeriano López vendía su chocolate casa por casa, en cuya elaboración participaba toda la familia, distribuyendo a lomos de caballo por las provincias de Cuenca, Toledo y Albacete (…)».

(94). CANAL GAITERO, Israel. «Chocolates Valor: Análisis e impacto de la estrategia en la estructura económica y financiera». Trabajo para «Grado en Administración y Dirección de Empresas», dirigido por Francisco Javier Robles González. Curso 2015-2016. Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales. Universidad de León. León. Julio 2016. www.0714683517_GADE_julio16.pdf Página 18. Capítulo 1. Descripción de la empresa. 1. Historia, misión, visión y valores.

«(…) Más de 130 años dedicados a la elaboración del mejor chocolate. Chocolates Valor tiene sus comienzos en 1881, en la pequeña localidad alicantina de Villajoyosa. (…) En sus inicios, la producción era artesanal y Valor transportaba sus chocolates a los hogares a caballo, imagen representativa de su primer logotipo (…)».

(95). ESPINOSA RUÍZ, Antonio & LLINARES ESQUERDO, Mª del Mar. «La industria tradicional del chocolate en Villajoyosa». Villajoyosa. Guías del Museo de La Vila Nº 2. Museo Municipal de Arqueología y Etnografía de la Vila Joiosa. Página 7. Nº 24. Valeriano López Lloret (a la izquierda de la fotografía), ya adulto, se realizó la fotografía en una posada de La Mancha, cuando viajaba vendiendo chocolate.

(96). VINACHES, Luísa. «La Vila chocolatera». Villajoyosa. Edita la autora. 1994. Página 213. Chocolates Valor.

«(…) El abuelo Valor y su familia vivían a La Ermita y, pronto los integrantes de la misma comenzaron a ayudar al abuelo en las tareas de producción del chocolate, haciendo crecer la diminuta empresa familiar (…)».

(97). VINACHES, Luísa. «La Vila chocolatera». Villajoyosa. Edita la autora. 1994. Página 215. Chocolates Valor.

«(…) Cuando fue necesario pensar en una marca, el mismo abuelo, con su ya famoso apelativo, la proporcionó, creándose así la marca de chocolates Valor (…)».

(98). Fuente oral: Juan Bautista Baldó Solbes. Entrevista realizada en el cementerio el miércoles 26 de junio, 2019. de 12 a 13 horas.

(99). Archivo Parroquial iglesia de «La Asunción», custodiado en la parroquia del «Cristo Resucitado». Jueves 27 junio, 2019. Libro Defunciones (1877-1889). Mariano López Lloret. (1857-1879).

«(…) En la parroquial iglesia de Villajoyosa, provincia de Alicante, arzobispado de Valencia, día diez y ocho de enero de mil ochocientos setenta y nueve, se celebró el oficio de sepultura eclesiástica al cadáver de Mariano López y Lloret, soltero, marinero, de edad de veintidós años, natural de Almería, e hijo legítimo de Nadal y Rita; naturales de esta villa; y acto seguido fue mandado al cementerio siendo testigos José Moreci enterrador y Antonio Serrano, sacristán. No testó. No abrazó los Santos Sacramentos y falleció de epilepsia en el día anterior, según el facultativo. De que certifico (…)».

(100). Archivo Parroquial iglesia de «La Asunción», custodiado en la parroquia del «Cristo Resucitado». Jueves 27 junio, 2019. Libro Defunciones (1897-1910). Jaime López Lloret. Gº 12. (1838-1898).

«(…) Febrero. Como Beneficiado Racional de la Parroquial Iglesia de Nuestra Señora de La Asunción de Villajoyosa provincia de Alicante diócesis de Valencia día tres de febrero de mil ochocientos noventa y ocho, mandé dar sepultura eclesiástica en el cementerio de esta parroquia trascurrido que fuese el debido tiempo al cadáver de Jaime López Lloret de sesenta años de edad, casado en terceras nupcias con Magdalena Lloret Soler, hijo legítimo de Jaime y María. Falleció hoy a las once de la mañana a consecuencia de hematocefalia según el facultativo Don Francisco Lloret Esquerdo. Recibió los Santos Sacramentos; se ignora si testó. De que certifico. Miguel Martí. Racional (…)».

(101). Archivo Parroquial iglesia de «La Asunción», custodiado en la parroquia del «Cristo Resucitado». Jueves 27 junio, 2019. Libro Defunciones (1877-1889). María López Lloret. Gº 91. (1863-1888).

«(…) En la parroquial iglesia de Villajoyosa, provincia de Alicante, arzobispado de Valencia, día ocho de octubre de mil ochocientos ochenta y ocho se dio sepultura eclesiástica al cadáver de María López Lloret de veinte y cinco años, natural de esta, hija de Antonio e Ignacia y casada con Jaime Mayor, siendo testigos Pedro Ortiz y Joaquín Urrios [ilegible]. Falleció hoy de varices de la vagina y matriz según el facultativo. Recibió los santos Sacramentos. No testó. Se le hizo oficio de sepultura eclesiástica. De que certifico. Pedro J. Buforn (…)».

(102). KÜSTER, Vicente & CARRIÓN, Bernardo. «Chocolates Valor. Placer adulto. Pasión al chocolate». Villajoyosa. Edita Chocolates Valor. Página 40. Tomo II. El chocolate en Villajoyosa.

«(…) A finales del siglo XIX, su hijo Vicente López Soler, le releva al frente de la empresa (…)».

GARCÍA RODRÍGUEZ, Silvia. «Análisis de la estrategia de marketing y la innovación de producto de Chocolates Valor». Trabajo de Fin de Grado del curso «Adaptación Grado en Administración y Dirección de Empresas». Dirigido por José Francisco Parra Azor. Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de Orihuela. Universidad Miguel Hernández. 6 septiembre, 2016. www.TFG García Rodríguez, Silvia.pdf Página 10. 1.3. La empresa.

«(…) Más tarde, Vicente López Soler (hijo de Valeriano López) toma las riendas de la empresa (…)».

(103). KÜSTER, Vicente & CARRIÓN, Bernardo. «Chocolates Valor. Placer adulto. Pasión al chocolate». Villajoyosa. Edita Chocolates Valor. Página 40. Tomo II. El chocolate en Villajoyosa.

«(…). Gracias al avance tecnológico, la producción se incrementa y las rutas incluyen ya a Madrid, / (Página 45) dado que sus mejores clientes pasaban allí las Navidades. Vicente dispensaba un trato proverbial a sus clientes, a quienes obsequiaba con hortensias azules en esas fechas. En verano, el recorrido se efectuaba por la noche para evitar el calor y, en invierno, durante el día para evitar las bajas temperaturas nocturnas. Cinco libras de chocolate era el encargo más habitual, cuyo coste ascendía a cinco pesetas (…)».

GARCÍA RODRÍGUEZ, Silvia. «Análisis de la estrategia de marketing y la innovación de producto de Chocolates Valor». Trabajo de Fin de Grado del curso «Adaptación Grado en Administración y Dirección de Empresas». Dirigido por José Francisco Parra Azor. Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de Orihuela. Universidad Miguel Hernández. 6 septiembre, 2016. www.TFG García Rodríguez, Silvia.pdf Página 10. 1.3. La empresa.

«(…) Desde 1916 la empresa aumenta sus ventas llevando su chocolate a otros pueblos y provincias (…)».

(104). GÓMEZ LÓPEZ, José Daniel. «La industria del chocolate en Villajoyosa». Alicante. Publicaciones de la Universidad de Alicante. 1984. www.Gomez_Lopez_Industria_chocolate.pdf Página 30. III. Una estructura singular: La industria artesanal «a domicilio».

«(…) mientras Vicente López fundador de la posterior empresa Chocolates Valor, S.A., repartía su producción de chocolate en un amplio abanico de pueblos pertenecientes a las provincias de Cuenca y Toledo destacando entre otros El Pedernoso, Belmonte, La Osa, Horcajo, Puebla de Alcardete, Villarejo, Tres Juncos, Puebla Almenara, Villanueva de Alcardete y Quintanar de la Orden (…)».

(105). KÜSTER, Vicente & CARRIÓN, Bernardo. «Chocolates Valor. Placer adulto. Pasión al chocolate». Villajoyosa. Edita Chocolates Valor. Página 45. Tomo II. Gacimiento de Chocolates Valor.

«(…) En 1929 la empresa adquiere su primer camión, un Chevrolet, para distribuir el producto a particulares y comercios. Poco a poco el negocio va creciendo y, en consecuencia también el número de trabajadores empleados en la fábrica, situada en La Ermita de San Antonio. Al llegar la guerra civil, Chocolates Valor queda bajo la tutela del gobierno, como tantas otras chocolateras de la zona. Terminada la contienda Pedro López Mayor y su hermano Valeriano, nietos del fundador, (…)».

(106). VINACHES, Luísa. «La Vila chocolatera». Villajoyosa. Edita la autora. 1994. Página 215. Chocolates Valor.

«(…) Durante la Guerra Civil, la fábrica es colectivizada y hasta 1954 permanece esclavizada a cupos y contingentes de cacao y azúcar, manteniendo las ventas controladas y canalizadas a través de la Comisaría de Abastecimientos.

Tras estos años comienza un despegue económico de la industria, modesto pero firme, Pedro López Mayor toma las riendas (…)».

(107). GARCÍA RODRÍGUEZ, Silvia. «Análisis de la estrategia de marketing y la innovación de producto de Chocolates Valor». Trabajo de Fin de Grado del curso «Adaptación Grado en Administración y Dirección de Empresas». Dirigido por José Francisco Parra Azor. Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de Orihuela. Universidad Miguel Hernández. 6 septiembre, 2016. www.TFG García Rodríguez, Silvia.pdf Página 10. 1.3. La empresa.

«(…) En 1964 Valor se traslada a una nueva planta situada en Villajoyosa, esto le permite que las cosas vayan a mejor tanto aumentando su producción como modernizando las instalaciones y maquinaria y así mejorar la calidad del chocolate (…)».

(108). CANAL GAITERO, Israel. «Chocolates Valor: Análisis e impacto de la estrategia en la estructura económica y financiera». Trabajo para «Grado en Administración y Dirección de Empresas», dirigido por Francisco Javier Robles González. Curso 2015-2016. Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales. Universidad de León. León. Julio 2016. www.0714683517_GADE_julio16.pdf Página 18. Capítulo 1. Descripción de la empresa. 1. Historia, misión, visión y valores.

«(…) director ejecutivo de la compañía, Pedro López (…)».

(109). VINACHES, Luísa. «La Vila chocolatera». Villajoyosa. Edita la autora. 1994. Página 216 y 217. Chocolates Clavileño.

«(…) En la calle Colón 187 se encuentra ubicada la fábrica de Chocolates Clavileño, fundada alrededor de 1880 por Jaime López y actualmente gestionada por dos nietos de su fundador: Jaime y Pedro López Lloret (…)».

(110). VINACHES, Luísa. «La Vila chocolatera». Villajoyosa. Edita la autora. 1994. Página 216 y 217. Chocolates Clavileño.

«(…) El primer mercado de Clavileño fue manchego, centrado en Campo de Criptana, en donde aún hoy existe una segunda marca de chocolate llamada Cristo de Villajos (que es el Patrón de esa localidad) perteneciente a Clavileño (…)».

(111). Fuente: Magdalena López Vinaches, administrativa y gestión de calidad de «Chocolates Clavileño». Hija de Pedro Lloret Lloret, nacido en 1924 y fallecido en 2013, a los 89 años. Y biznieta de Jaume Lloret «Martí», fundador de «Chocolates Clavileño». Entrevista realizada el viernes 21 de junio, 2019, a las 11´30 horas de la mañana.

«(…) Mi abuelo paterno se casó en dos ocasiones. Del fruto del matrimonio con su primera esposa llamada Vicenta Lloret, nacieron: Jaime López Lloret en 1922 (su tío); Pedro López Lloret, en 1924 (su padre) y Vicenta López Lloret (su tía) (…)».

(112). Fuente oral: Magdalena López Vinaches, administrativa y gestión de calidad de «Chocolates Clavileño». Hija de Pedro Lloret Lloret, nacido en 1924 y fallecido en 2013, a los 89 años. Y biznieta de Jaume Lloret «Martí», fundador de «Chocolates Clavileño». Entrevista realizada el viernes 21 de junio, 2019, a las 11´30 horas de la mañana.

«(…) Jaume Lloret, apodado «Martí» fue el fundador de la empresa «Chocolates Clavileño», en el año 1882. La fábrica estaba ubicada en la calle Colón en la vivienda de su propiedad (…)».

(113). Archivo Parroquial iglesia de «La Asunción», custodiado en la parroquia del «Cristo Resucitado». Jueves 27 junio, 2019. Libro Defunciones (1897-1910). Jaime López Lloret. Gº 12. (1838-1898).

«(…) Febrero. Como Beneficiado Racional de la Parroquial Iglesia de Nuestra Señora de La Asunción de Villajoyosa provincia de Alicante diócesis de Valencia día tres de febrero de mil ochocientos noventa y ocho, mandé dar sepultura eclesiástica en el cementerio de esta parroquia trascurrido que fuese el debido tiempo al cadáver de Jaime López Lloret de sesenta años de edad, casado en terceras nupcias con Magdalena Lloret Soler, hijo legítimo de Jaime y María. Falleció hoy a las once de la mañana a consecuencia de hematocefalia según el facultativo Don Francisco Lloret Esquerdo. Recibió los Santos Sacramentos; se ignora si testó. De que certifico. Miguel Martí. Racional (…)».

(114). Archivo Parroquial iglesia de «La Asunción», custodiado en la parroquia del «Cristo Resucitado». Jueves 27 junio, 2019. Libro Defunciones (1897-1910). Jaime Lloret Morales. Gº 86. (1827-1897).

«(…) Agosto. Como Beneficiado Racional de la parroquial iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Villajoyosa, provincia de Alicante, diócesis de Valencia, día primero de agosto de mil ochocientos noventa y siete, mandé dar sepultura eclesiástica en el cementerio de esta parroquia transcurrido que fuera el debido tiempo al cadáver de Jaume Lloret Morales de setenta años de edad, hijo legítimo de Francisco y María casado con Mariana Aragonés. Falleció ayer a las ocho de la noche a consecuencia de hematocefalia, según el facultativo Don Tomás Lloret. Recibió los Santos Sacramentos; se ignora si testó. De que certifico. Miguel Martí. Racional (…)».

(115). Archivo Parroquial iglesia de «La Asunción», custodiado en la parroquia del «Cristo Resucitado». Jueves 27 junio, 2019. Libro Defunciones (1897-1910). Jaime Lloret Lloret. Go 31. (1841-1905).

«(…) Como Beneficiado Racional de la parroquial iglesia de Nuestra Señora de La Asunción de Villajoyosa, provincia de Alicante, diócesis de Valencia, día ocho de junio de mil novecientos cinco, mandé dar sepultura eclesiástica en el cementerio de esta parroquia transcurrido que fuese el debido tiempo al cadáver de Jaime Lloret Lloret de sesenta y cuatro años de edad, hijo legítimo de Luís y Vicenta, casado con María Llorca. Falleció hoy a las ocho de la noche a consecuencia de una hemorragia cerebral según el facultativo Don Miguel Pérez Galiana. Recibió los santos sacramentos; se ignora si testó. De que certifico. Miguel Martí. Racional (…)».

(116). Fuente oral: Magdalena López Vinaches, administrativa y gestión de calidad de «Chocolates Clavileño». Hija de Pedro Lloret Lloret, nacido en 1924 y fallecido en 2013, a los 89 años. Y biznieta de Jaume Lloret «Martí», fundador de «Chocolates Clavileño». Entrevista realizada el viernes 21 de junio, 2019, a las 11´30 horas de la mañana.

(117). Fuente oral: Magdalena López Vinaches, administrativa y gestión de calidad de «Chocolates Clavileño». Hija de Pedro Lloret Lloret, nacido en 1924 y fallecido en 2013, a los 89 años. Y biznieta de Jaume Lloret «Martí», fundador de «Chocolates Clavileño». Entrevista realizada el viernes 21 de junio, 2019, a las 11´30 horas de la mañana.

El chocolate, en el siglo XVIII

Imagen de anexo documental 03
Imagen de anexo documental 04

Certificado de circulación de una partida de 40 libras de chocolate, fabricado en Alicante, con destino a San Felipe (Xàtiva). 4 diciembre, 1744. (Fuente: Archivo Protocolos Notariales «Vicente Ibáñez Orts«. Benidorm).

Imagen de anexo documental 05

Preparación del chocolate. Plafón de azulejo realizado en el taller de Llorenç Passoles, en el año 1710, conservado y expuesto en el Museo de cerámica de Barcelona. (Fuente: DE LA FUENTE DEL MORAL, Fátima. «El chocolate, la bebida divina que conquistó Europa«. www.chocolate.pdf Página 4. Foto: Ramón Manint/Album).

Imagen de anexo documental 06

Merienda con chocolate en una casa francesa en el siglo XVIII. Óleo del pintor François Boucher. Museo del Louvre, París. (Fuente: DE LA FUENTE DEL MORAL, Fátima. «El chocolate, la bebida divina que conquistó Europa«. www.chocolate.pdf Página 1).

Imagen de anexo documental 07

Chocolatera de cobre, bollo y taza de chocolate en una naturaleza muerta del pintor Luís Menéndez. Siglo XVIII. Museo del Prado, Madrid. (Fuente: DE LA FUENTE DEL MORAL, Fátima. «El chocolate, la bebida divina que conquistó Europa«. www.chocolate.pdf Página 3).

Consumo de chocolate en el siglo XIX y, principios del XX

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Transformación del cacao en chocolate. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Valor«).

Imagen de anexo documental 09

Grano del cacao. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Pérez«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 10

Diferentes tipos de cacao. (Fuente: Museo del Chocolate. «Chocolates Valor«).

Imagen de anexo documental 11

Diferentes texturas del cacao: En grano, en pasta y, en manteca. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Pérez«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 12

Báscula para comprobar el peso de los productos que componen la elaboración del chocolate. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Pérez«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 13

Cucharones de madera y hojalata, usados en 1920 para el pesaje manual (sásula), ajustando los pesos manualmente en las balanzas mecánicas. Se utilizaba fundamentalmente para pesar harina, azúcar y cacao. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Clavileño«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2009).

Imagen de anexo documental 14

Saco de cacao procedente de Ghana. (Museo del chocolate. «Chocolates Pérez«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 15

Saco de azúcar industrial que se mezcla con el chocolate. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Pérez«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 16

Ingredientes que se mezclan con el cacao para la elaboración del chocolate. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Pérez«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019.).

Utillaje doméstico: Chocolateras

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Chocolatera de cobre. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Valor«).

Imagen de anexo documental 18

Chocolateras y tazas. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Pérez«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 19

Hasta el año 1842, el chocolate se tomaba únicamente líquido y caliente. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Pérez«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 20
Imagen de anexo documental 21

Reproducción actual de una jícara (foto superior) y una mancerina (foto inferior) en porcelana. De venta en “Chocolates Valor”. (Fuente y foto: KÜSTER, Vicente & CARRIÓN, Bernardo. «Chocolates Valor. Placer oculto. Pasión por el chocolate«. Tomo 1. Página 163).

Preparación del chocolate

Imagen de anexo documental 22

Cedazo fechado en 1890, utilizado para cribar, seleccionar y limpiar los granos de cacao de impurezas como piedras, clavos, o restos metálicos. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Clavileño«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 23

Balanza romana utilizada en 1880 para pesar materias primas en pequeñas partidas de hasta 25 kilos. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Clavileño«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 24

Mortero de piedra donde se molía la canela y vainilla en rama, componentes que lleva el chocolate. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Pérez«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 25
Imagen de anexo documental 26

Morteros para vainilla y canela en rama. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Valor«).

Imagen de anexo documental 27

Mortero de piedra utilizado en 1860, para la moltura de canela y vainas de vainilla. Se troceaban y machacaban manualmente en este mortero hasta convertirlo en polvo. Posteriormente se añadía a la masa del chocolate para darle el aroma. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Clavileño«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 28

Máquina empleada para descascarillar la piel del cacao. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Pérez«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 29

Máquina empleada para descascarillar la piel del cacao. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Valor«).

Imagen de anexo documental 30

Artesas empleadas para la atemperación del chocolate. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Pérez». Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 31

Artesa de madera utilizada en 1880 empleada para depositar las almendras o granos de cacao, una vez tostados, enfriados y frotados manualmente. Con un movimiento de vaivén al aire, lograban separar la cascarilla o piel de los granos del cacao o almendra. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Clavileño«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 32

Molino manual donde se molía la harina para mezclarla con el cacao. (Fuente. Museo del chocolate. «Chocolates Pérez«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 33

Metate de principios del siglo XX donde se mezclaba el cacao, bien con el azúcar, o con la harina. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Pérez«. (Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 34
Imagen de anexo documental 35

Metates de piedra donde se mezclaban los productos que contiene el chocolate. (Fuente. Museo del chocolate. «Chocolates Valor«).

Imagen de anexo documental 36

La utilización del metate se empleó durante el siglo XIX y primeras décadas del XX. (Foto: Museo del Chocolate. «Chocolates Valor«).

Imagen de anexo documental 37

Molino manual de piedra de granito, denominado metate, utilizado en 1860, donde el cacao, una vez tostado, enfriado y pelado, era troceado en pequeñas porciones, las cuales se depositaban en esta piedra donde se conseguía extraer del cacao la manteca suficiente para después poder amasarlo con el azúcar. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Clavileño«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 38

Diferentes pesos y cuchillo para pesar el chocolate antes de formar las tabletas. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Pérez«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 39

Envolturas de papel para las tabletas de chocolate. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Pérez«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 40

Moldes con envolturas de papel preparados para formar las tabletas de chocolate. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Pérez«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 41

Pieza de hierro para marcar las onzas de las tabletas. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Clavileño«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 42

Moldes con envolturas de papel preparados para formar las tabletas de chocolate. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Valor«).

Imagen de anexo documental 43
Imagen de anexo documental 44

Moldes (foto superior) y tablillas de enfriamiento de las tabletas y cuchillo para cortar la masa del chocolate, utilizadas en 1930. Sobre las tablillas se colocaban los moldes de chocolate caliente para enfriarlo en una cámara de frío, parecido a un armario con pequeñas estanterías. Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Clavileño«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 45

Balanza de platos de madera utilizada en 1880. En ella se pesaban, tanto materias primas como productos acabados, siempre en pequeñas pesadas. Fundamentalmente era utilizada por las mujeres. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Clavileño«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Comercialización y transporte del chocolate

Imagen de anexo documental 46

Saqueta, botana o “coixinera” utilizada a los largo del siglo XIX y principios del XX. Servía para repartir las tabletas de chocolate por las distintas casas particulares, cogiendo el chocolate de las cajas de madera, que transportaban los distintos carros tirados por mulas, una vez hecho el trayecto desde Villajoyosa a los distintos pueblos de Castilla-La Mancha. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Clavileño«. (Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 47

Botanas empleadas por el chocolatero vilero en el año 1920, Luís Vinaches Galiana, realizando una venta al detall de tabletas de chocolate denominado «tipo ladrillo» y cobrando la mercancía a un cliente. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Clavileño«. (Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 48

Luís Vinaches con las sacas llenas de libras de chocolate para la venta, 1920. (Fuente y foto: ESPINOSA RUÍZ, Antonio & LLINARES ESQUERDO, Mª del Mar. «La industria tradicional del chocolate en Villajoyosa«. Villajoyosa. Guías del Museo de La Vila Nº 2. Museo Municipal de Arqueología y Etnografía de la Vila Joiosa. Página 8. Nº 25).

Imagen de anexo documental 49

Cajas de transporte, donde se introducían las tabletas de chocolate envueltas con telas para protegerlas del calor y que no se derritieran. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Valor«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 50

Caja para el transporte del chocolate. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Valor«).

Imagen de anexo documental 51

Cajas de madera finiseculares para el transporte del chocolate. Tras el sellado y marcado para su identificación se facturaba la mercancía por carro hasta la población de destino y, allí se procedía al reparto en saquetas para la venta casa por casa. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Clavileño«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 52

Cajas de madera para el transporte de tabletas de chocolate en 1920. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Clavileño«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 53

Primer logotipo de la empresa «Chocolates Valor«, cuya emblemática de caballerías estaba directamente relacionada con el transporte en una caballería en sus inicios en el siglo XIX. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Valor«).

Imagen de anexo documental 54

Mulo y carro propiedad de Gaspar Pérez Pérez, primigenio propietario de «Chocolates Pérez«, que empleaba para la venta del chocolate. En la fotografía aparece Juan Lloret Pérez, padrino de Gaspar Pérez Esquerdo, que le ayudaba a su abuelo Gaspar Pérez Pérez. (Fuente: Museo del Chocolate. «Chocolates Pérez«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Chocolates Valor (Casa fundada en 1881)
Fundador

Imagen de anexo documental 55

Retrato de Valeriano López Lloret, fundador de la empresa «Chocolates Valor«, en el año 1881. (Fuente y foto: KÜSTER, Vicente & CARRIÓN, Bernardo. «Chocolates Valor. Placer oculto. Pasión por el chocolate«. Tomo 2. Página 44).

Imagen de anexo documental 56

Foto de estudio de Valeriano López Lloret, ataviado con la indumentaria decimonónica. (Fuente y foto: KÜSTER, Vicente & CARRIÓN, Bernardo. «Chocolates Valor. Placer oculto. Pasión por el chocolate«. Tomo 2. Página 44).

Imagen de anexo documental 57

Valeriano López Lloret (a la izquierda de la fotografía), ya adulto, se realizó la fotografía en una posada de La Mancha, cuando viajaba vendiendo chocolate. (Fuente y foto: ESPINOSA RUÍZ, Antonio & LLINARES ESQUERDO, Mª del Mar. «La industria tradicional del chocolate en Villajoyosa«. Villajoyosa. Guías del Museo de La Vila Nº 2. Museo Municipal de Arqueología y Etnografía de la Vila Joiosa. Página 7. Nº 24).

Chocolateros descendientes de Valeriano López Lloret

Imagen de anexo documental 58

Los hermanos Valeriano López Mayor (izquierda), Pedro López Mayor (derecha), -nietos de Valeriano López Lloret-, junto a Valeriano López Lloret (centro), formaron parte de la segunda generación de chocolateros, a partir del fundador Valeriano López Lloret. (Fuente: VINACHES, Luisa. «La Vila chocolatera«. Villajoyosa. Edita la autora. 1994. Página 212).

Imagen de anexo documental 59

Pedro López Mayor, 1919-2016, como nieto paterno del fundador Valeriano López Lloret, fue durante muchos años el propietario y gerente de «Chocolates Valor«. En la actualidad es su hijo el propietario y director general de la empresa. (Fuente y foto: KÜSTER, Vicente & CARRIÓN, Bernardo. «Chocolates Valor. Placer oculto. Pasión por el chocolate«. Tomo 1. Página 2).

Imagen de anexo documental 60

Sepultura de familia donde se encuentra Valeriano López Lloret, su hijo Vicente López Soler y, sus nietos Valeriano y Pedro López Mayor. Cementerio de Villajoyosa, calle 107, nº 18. (Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 61

El fundador de «Chocolates Valor», Valeriano López Lloret nació y murió en el siglo XIX y, su sepultura de familia era esta antes de ser restaurada. Cementerio de Villajoyosa, calle 107, nº 18. (Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

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Lápidas de los hermanos Valeriano y Pedro López Mayor, nietos del fundador de «Chocolates Valor«, Valeriano López Lloret. Cementerio de Villajoyosa, calle 107, nº 18. (Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 64

Sepultura de familia de otra de las ramas de chocolateros descendientes de Valeriano López Lloret, fundador de «Chocolates Clavileño«. Cementerio de Villajoyosa, calle 110, nº 21. (Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 65

Detalle de la lápida en la que aparecen los nombres de los fallecidos. Obsérvese que Valeriano López Lloret (1906-2006), aparece fotografiado con sus primos los hermanos López Mayor, en este libro y capítulo. Cementerio de Villajoyosa, calle 110, nº 21. (Lola Carbonell Beviá. 2019).

Chocolates Clavileño (Casa fundada en 1882)
El fundador

Imagen de anexo documental 66

Jaume Lloret, apodado «Martí» fue el propietario fundador de la empresa «Chocolates Clavileño«, en el año 1882. La fábrica obrador se encontraba en su casa de la calle Colón. (Fuente: Museo del Chocolate. «Chocolates Clavileño«).

Sepulturas de los descendientes de Jaume Lloret

Imagen de anexo documental 67

Sepultura de familia de los descendientes de Jaume Lloret, fundador de «Chocolates Clavileño«. Cementerio de Villajoyosa, calle 118, nº 11. (Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 68

Lápida de Pedro López Lloret (1924-2013), uno de los descendientes del fundador de «Chocolates Clavileño«, que también fue propietario y gerente de la empresa. Cementerio de Villajoyosa, calle 118, nº 11. (Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Chocolates Pérez (Casa fundada en 1892)
El primer chocolatero: Ginés Pérez Llinares (1833-1878)

Imagen de anexo documental 69

Portada del libro de defunciones donde se encuentra el certificado de defunción parroquial de Ginés Pérez Llinares. (Fuente: Archivo Parroquial iglesia de «La Asunción«, custodiado en la parroquia del «Cristo Resucitado«. Jueves 27 junio, 2019. Libro Defunciones de adultos 1877-1889. Folio 49. Nº109).

Imagen de anexo documental 70

Inicio del Libro de Defunciones de 1877, donde se encuentra el certificado de defunción parroquial de Ginés Pérez Llinares, el primer chocolatero de la familia Pérez. (Fuente: Archivo Parroquial iglesia de «La Asunción«, custodiado en la parroquia del «Cristo Resucitado«. Jueves 27 junio, 2019. Libro Defunciones de adultos 1877-1889. Folio 49. Nº109).

Imagen de anexo documental 71

Certificado de defunción de Ginés Pérez Llinares (1836-1878). Ginés Pérez Llinares era hijo de Ginés Pérez y de Hermenegilda Llinares. De oficio jornalero; casado con Vicenta Pérez Pérez. Murió de hidropesía, en 1878, a los 42 años de edad, dejando viuda a su esposa con su pequeño hijo Gaspar Pérez Pérez, de tan solo 5 años de edad, ya que el niño nació en 1873. (Fuente: Archivo Parroquial iglesia de «La Asunción«, custodiado en la parroquia del «Cristo Resucitado«. Jueves 27 junio, 2019. Libro Defunciones de adultos 1877-1889. Folio 49. Nº109).

El fundador: Gaspar Pérez Pérez (1873-1950)

Imagen de anexo documental 72

Gaspar Pérez Pérez, apodado «Santo«, abuelo de Gaspar Pérez Esquerdo, uno de los cinco dueños actuales de «Chocolates Pérez«. (Fuente: Museo del Chocolate. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 73
Imagen de anexo documental 74

Esta es la vivienda en que vivió y, murió el fundador de «Chocolates Pérez«, Gaspar Pérez Pérez, ubicada en la partida del Charquet nº 77. La dirección de la fábrica originaria aparece en las envolturas de chocolate de la primera época de la empresa.

Imagen de anexo documental 75

Libro de defunciones de la iglesia parroquial de «La Asunción«, custodiado actualmente en la parroquia del «Cristo Resucitado» de Villajoyosa. (Fuente: Archivo Parroquial La Asunción (APLA). Foto: Lola Carbonell Beviá. Junio, 2019).

Imagen de anexo documental 76

Certificado de defunción de Gaspar Pérez Pérez, «Santo«, en el que se dice que Gaspar Pérez Pérez falleció el día 18 de octubre, de 1950, -a las cinco de la tarde-, a causa de una enfermedad denominada «uremia«. Fue sepultado en el cementerio de Villajoyosa el 19 de octubre, de 1950. Gaspar Pérez Pérez nació en el año 1873. Era hijo de Ginés Pérez y Vicenta Pérez. Y estaba casado con María Soriano Vinaches. (Fuente: Archivo Parroquial La Asunción (APLA), custodiado actualmente en la parroquia del «Cristo Resucitado» de Villajoyosa. Foto: Lola Carbonell Beviá. Junio, 2019).

Primera generación

Imagen de anexo documental 77

Ginés Pérez Soriano, hijo de Gaspar Pérez Pérez. Junto a su hermano pequeño Tomás, continuó con el oficio de chocolatero y la fábrica fundada por su padre. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Pérez«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 78

Tomás Pérez Soriano, fue el segundo hijo de Gaspar Pérez Pérez. Junto a su hermano Ginés fue la primera generación de chocolateros representantes de «Chocolates Pérez«. (Fuente: Museo del chocolate. «Chocolates Pérez«. Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Segunda generación

Imagen de anexo documental 79

Pere Pérez Adrover, primo hermano de Gaspar Pérez Esquerdo, es uno de los cinco propietarios actuales de «Chocolates Pérez«. (Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 80

Pere Pérez Adrover, junto a una de las máquinas del obrador de «Chocolates Pérez«. (Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 81

Gaspar Pérez Esquerdo es uno de los cinco dueños actuales de «Chocolates Pérez» y, director gerente de la empresa. (Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Imagen de anexo documental 82

Gaspar Pérez Esquerdo junto a su esposa Maribel Lloret Llorca, en la tienda del Museo del chocolate, de «Chocolates Pérez«. (Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Tercera y cuarta generación

Imagen de anexo documental 83

Gaspar Pérez Lloret, representante de la tercera generación de chocolateros de la empresa «Chocolates Pérez«, junto a su hijo Gaspar Pérez Llinares, representante de la cuarta generación. (Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

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Rama de la familia de chocolateros correspondiente a «Chocolates Pérez«, formada por Gaspar Pérez Esquerdo, junto a su esposa Maribel Lloret Llorca, su hijo Gaspar Pérez Lloret y, su nieto Gaspar Pérez Llinares, en la tienda del Museo del chocolate. (Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Sepultura de familia de Gaspar Pérez Pérez y sus descendientes

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Sepultura de familia de Gaspar Pérez Pérez, fundador de «Chocolates Pérez» y de sus descendientes. Cementerio de Villajoyosa, calle 207, nº 27.

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La lápida de Gaspar Pérez Pérez es errónea, puesto que según reza en su certificado de defunción, murió el 18 de octubre y fue enterrado el 19 de octubre de 1950. Cementerio de Villajoyosa, calle 207, nº 27. (Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

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Ginés Pérez Soriano (1909-1988), fue uno de los hijos de Gaspar Pérez Pérez, fundador de «Chocolates Pérez«. Cementerio de Villajoyosa, calle 207, nº 27. (Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

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Tomás Pérez Soriano (1919-1995) era el segundo hijo de Gaspar Pérez Pérez. (Foto: Lola Carbonell Beviá. 2019).

Lola Carbonell Beviá, alicantina de nacimiento, es historiadora, especializada en Humanidades Contemporáneas. En este trabajo de investigación, se ha centrado en demostrar cómo se inició la industria artesanal del chocolate en Villajoyosa, en las últimas décadas del siglo XIX, a través de los propios chocolateros de oficio y, fabricantes del chocolate de ladrillo y comercializadores del mismo por España.

2023-01-22T11:52:48+01:00

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2 Comentarios

  1. Esteve Soler i López 7 de agosto de 2019 en 14:00 - Responder

    Me ha gustado mucho este articulo.
    Yo soy aficionado a la genealogia y tengo los antepasados tando de Chocolates Valor como de Chocolates Clavileño.
    Soy nieto de Vicente Lopez Soler y primo de Angela Vinaches Lopez esposa de Pedro Lopez Del Clavileño.
    Si quieres informacion sobre este tema te la podria facilitar

    • Chocolates Pérez 8 de agosto de 2019 en 15:42 - Responder

      Hola Esteve, gracias a ti por tu comentario. Sabemos de tu trabajo de investigación sobre los árboles genealógicos, historia y vida de tantas personas de la Marina Baixa. Nos pondremos en contacto contigo después de volver de las vacaciones de verano.

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